lunes, 26 de octubre de 2020

Ventana a la escritura 219: fiesta!

 


Happy Birthday


papelitos qué desastre

roja lámpara torcida el cenicero

todo desparramado


fue el pato

en la mesita de luz


picotea la nuca

y duelen los muslos


voy a estar quieto


Mauro Lo Coco, Niño cacharro.



Propuesta de escritura para hoy:



─Escribir un texto que sea la impresión de una fiesta.

Sumate a esta #ventanaalaescritura mandá tu texto a info@siempredeviaje.com.ar para que lo publiquemos en nuestro blog 

Libro recomendado de hoy: Niño cacharro de #MauroLoCoco

Editado por @zindoygafuri

#ventanaalaescritura

¡Compartamos leer y escribir!



Chase Lane



domingo, 25 de octubre de 2020

Ventana a la escritura 218: Clarissa

 

Sosin



Al dejar el broche sobre la mesa, sintió un súbito espasmo, como si, mientras meditaba, las heladas garras hubieran tenido ocasión de clavarse en ella. Todavía no era vieja. Acababa de entrar en su quincuagésimo segundo año. Le quedaban meses y meses de aquel año, intactos. ¡Junio, julio, agosto! Todos ellos casi enteros, y, como si quisiera atrapar la gota que cae, Clarissa (acercándose a la mesa de vestirse) se sumió en el mismísimo corazón del momento, lo dejó clavado, allí, el momento de esta mañana de junio en la que había la presión de todas las mañanas, viendo el espejo, la mesilla, y todos los frascos, concentrando todo su ser en un punto (mientras miraba el espejo), viendo la delicada cara rosada de la mujer que aquella misma noche daría una fiesta, de Clarissa Dalloway, de sí misma.



Virginia Woolf, La señora Dalloway.



Propuesta de escritura para hoy:



─¿Qué momento te gustaría dejar fijo, clavado?

Sumate a esta #ventanaalaescritura mandá tu texto a info@siempredeviaje.com.ar para que lo publiquemos en nuestro blog 

El libro recomendado de hoy: La señora Dalloway de #VirginiaWoolf

#ventanaalaescritura

¡Compartamos leer y escribir!

sábado, 24 de octubre de 2020

lo único que me calma * Jesica Szyszlican

 


lo único que me calma 

es tirarme en el parque 

agarro mis ojos los ubico en ángulo

los enfoco en plano nadir

hacia los brazos de los árboles

protagonizando el cielo 

enredándose en azul

me doy la mejor versión

la escena más bella disponible

en este tiempo muerto y pegajoso

aglutinado debajo de las uñas pudriéndose

comiendo del resto de mi cuerpo

el contagio de lo incierto

lo que no termina

el apuro por seguir teniendo un destello de sabor 

aunque sea espolvoreado como nuez moscada

seco y picante 

pero estoy sola con mi insomnio lento como una vieja

que ve pasar lo que no pudo



Jesica Szyszlican, 2020. 





Ventana a la escritura 217: en una piel y no en una vaina


Ueshina




Asombro


Por qué tan en una sola persona.
En ésta y no en otra. Y qué hago aquí.
En un día que es martes. En una casa y no en un nido.
En una piel y no en una vaina. Con un rostro y no una hoja.
Por qué sólo una vez en persona.
Precisamente en la tierra. Junto a una pequeña estrella.
Tras tantas eras de ausencia.
Por todos los tiempos y todas las algas.
Por celentéreos y firmamentos.
Exactamente ahora. Hasta la carne y el hueso.
Sola en mí y conmigo. ¿Por qué
no a un lado o a cien millas,
no ayer o hace cien años,
me siento y miro hacia un rincón oscuro,
así como de pronto levanta la cabeza y mira
un gruñente que llamamos perro?




Wislawa Symborska, Si acaso.


Propuesta de escritura para hoy:



─Escribir un texto en el que todo te produzca asombro.

Sumate a esta #ventanaalaescritura mandá tu texto a info@siempredeviaje.com.ar para que lo publiquemos en nuestro blog 

El libro recomendado de hoy: Si acaso de #wislawasymborska

#ventanaalaescritura

¡Compartamos leer y escribir!

viernes, 23 de octubre de 2020

Deseo * Micaela Urdinez

 Deseo


Son solo tres palabras pero no se anima a escribirlas. Está sentada en su escritorio vidriado y se distrae con los pájaros del jardín. Todas sus pulsiones están encerradas en esos diez dedos petrificados sobre el teclado. Como su vida. Ese engranaje aburrido en el que solo sigue órdenes, en el que los demás inventan palabras que no son suyas. 

El reglamento de la Ley de Deseos es claro. Solo se pueden pedir cosas materiales como un lavarropas nuevo, un auto híbrido de última generación, o una máquina para cortar el pasto. Ayer había pedido una cafetera porque había visto una publicidad que decía: “Si querés ser parte del progreso, arrancá tu día con un Nesspreso”.  

Hay rumores de que los que incumplen las normas son ubicados en las zonas rurales, a las que no se puede ingresar ni siquiera para ir de vacaciones. Ella sigue sosteniendo que es solo una estrategia para asustarlos. Pero cuando algunos de sus vecinos más rebeldes se mudaron abruptamente a otros barrios, se inquietó un poco. 

Roberta entra silenciosa a aspirar el piso. Siempre el mismo recorrido. Va por el margen derecho hasta chocarse con la primera esquina. No la mira pero siente su aliento metálico. La angustia caer en la cuenta de que su única compañía es un robot de segunda mano que compraron en un remate. 

Manda el mail a las 7:59. Justo un minuto antes del límite para pedir el deseo del día. Siempre, si cumplía con los requisitos, se hacía realidad a las seis de la tarde. Ni un minuto más ni un minuto menos. Sonaba el timbre y aparecía la recompensa. 

En eso consiste su existencia. En pedir y esperar. Está casada con un ingeniero en sistemas que trabaja en La Matrix y tiene cinco hijos que se están entrenado para ser pilotos espaciales. Su rol ya está cumplido pero ella quiere más. 

Los jarrones con flores ordenados ––milimétricamente en fila–– la ponen nerviosa. Por momentos, tiene ganas de agarrar un bate de beisbol y romper todo. Le pide a Roberta que le prepare un té de tilo para calmarse. Apura el día tejiendo en el living y mirando los noticieros, aunque de reojo siempre actualiza la carpeta de entrada de los mails. 

Piensa que es raro que no le hubiera llegado una respuesta automática diciendo que su pedido no era válido, como cuando quiso sumar a Joaquín Sabina a la lista de artistas permitidos. No le dieron el gusto.

Termina el gorro de lana y atrapa a su pierna con la mano para que deje de temblar. ¿Pasará algo? ¿Me mandarán a hacer alguna charla de concientización ciudadana? ¿Vendrá la policía a tocarme el timbre?  Se levanta y va hasta la puerta para mirar por el ojo de la cerradura. El torso de Mónica Pérez cruzando por la vereda, un perro cagando en su jardín, el tránsito de gente que circula sin mirar. Lo de siempre.

 Hasta que distingue un auto negro que desencaja con la monotonía. Casi arrodillada en el piso, con el ojo haciendo de largavista, espía. Se da cuenta de que también la espían. Se le eriza la piel. El frío por todo el cuerpo. La garganta seca. 

Siente las millones de pantallas haciendo zoom en su casa en Caballito. Un humo empieza a salir por la ventilación. Le falta el aire. Se tira al piso. Se ahoga. Alguien en el Ministerio de Mentes Oprimidas relee el mail: “Deseo ser poeta” y confirma la orden. ELIMINAR.



Micaela Urdinez, 2020.

@murdinez



Chase Lane


Ventana a la escritura 216: arañen a rabiar

 




Justicia elemental


Considerando en serio que a unos les faltan dientes,

que a otros les faltan uñas

y que, en general, 

la vesícula biliar

les duele a los millonarios y es un lujo mortal,

cambiemos el régimen,

seamos racionales:

Que los que tengan dientes, muerdan;

que los que tengan uñas, arañen a rabiar,

y que, en general,

el champán y la vesícula biliar

sean un patrimonio de toda la humanidad.


Gabriel Celaya.



Propuesta de escritura para hoy:




Escribir cómo sería un mundo justo para vos.

Sumate a esta #ventanaalaescritura mandá tu texto a info@siempredeviaje.com.ar para que lo publiquemos en nuestro blog 

El libro recomendado de hoy es Poesía social del siglo XX: España e Hispanoamérica.

#ventanaalaescritura

¡Compartamos leer y escribir!


jueves, 22 de octubre de 2020

María Pía se asoma a Ventana a la escritura

 



#ATLÁNTICO

Mi memoria es como un bordado al pasado, que se confecciona pasando las hebras de un lado a otro de mi tela, formando dibujos sin cosido, porque las imágenes que voy fijando van mudando con el tiempo, ocupando otros sitios, mezclándose con otras figuras, que mis primas van aplicándome en su labor de bordadoras de sobrepuestos. De manera que juntas nos inventamos mis recuerdos mientras yo me construyo la identidad, porque la identidad reside en la memoria. Así es que, cuando me extravío de mí misma y se pierden los dibujos y se disipa mi tela, porque alguna hebra de pensamiento se ha anudado en cóleras, traiciones, desesperanzas, ausencias, hambres, gritos de miedo, llantos, desamparos, soledades y desamores, son las manos de mis primas las que desanudan mis dolores, recomponiendo mi bordado en tanto yo me reconstruyo la identidad y me reinvento la memoria. Será por eso que, en esta hora de invierno y cielo nublado, vuelo sobre el Atlántico en busca de esas primas que hacen de mi vida un rincón de textura suave y tierna.



 María Pía Marcaida, 2020.
@lacatalinaescribidora
En respuesta a la consigna de #ventanaalaescritura
Vos también podés enviarnos tu texto.
#compartamosleeryescribir