viernes, 25 de mayo de 2018

Esto de lo doble me perturba * Karina Macció



Esto de lo doble me perturba 
a tal punto de corroborar: 
dos ojos, dos tetas, dos piernas
Esto de lo doble que parece igual, aparenta lo mismo pero no (qué es lo igual al fin y al cabo, acaso lo igual no es uno?)
como si la hoja de papel blanca y perfecta (un cuerpo) 
se doblara a la mitad
y así pudiéramos ver sus partes exactas
sus bordes, encontrados 
pero esto del doble no existe más que en la ficción
en esta imaginación salvaje que proyecta
duplas
escarba espejos
calca cabellos y líneas de la mano
clona tigres con 44 rayas exactamente parejas
cárceles de física igual 
no hay posibilidad: Narciso se deshacía en el agua, y a través del espejo  
no puedo tocarme
mi cuerpo clama lo distinto
derecha izquierda
mi cuerpo cambia de temperatura 
izquierda derecha
la mitad está gobernada por la otra mitad
lo doble no es más que un deseo
y no encaja no encaja
lo doble se realiza en lo invisible
mientras escribo lo revelo
esta perturbación que siento la trazo en la hoja
escribo mi nombre, no lo digo, lo borro
lo doble es de letras y puedo
no sentirme partida, puedo
temblar de emoción, éxtasis, miedo
porque soy y no soy quien escribe estas líneas.








Karina Macció, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en FILBA.



Arbus

jueves, 24 de mayo de 2018

Y no crean que no tengo cosas buenas pero… * Nuria


Buenas tardes, vamos a empezar hablando un poco de lo que es la tal llamada personalidad.
Yo en mis malos días creo que soy muy muy irritante, tanto como cuando estas batiendo una crema y se corta. Si, a ese punto. Lo que más hago, es estar de mal humor y creer que el mundo conspira para que las cosas no salgan. Soy licenciada en que las cosas que me planteo siempre se vean interrumpidas por algo. Y aparte aprobé con 10 al terminar la licenciatura.
Yo creo que soy muy poco dura en lo que es plantearme algo y cumplirlo. No es que nunca cumplo nada, sino que mis propias metas a veces se distorsionan. Por que me cuesta tomar decisiones independientes. Y no crean que no tengo cosas buenas, eso siempre hay, pero uno de costumbre empieza por las malas…
Creo que una de mis mayores cosas buenas es enojarme por lo que nadie se le ocurriría. Es una virtud aunque no lo vean. Creo que mis peores enojos han sido conmigo misma, y eso son los duros.
Un muy buen cierre seria que sepan quién soy.
Soy Joaquina y tengo 14 años.
Y no crean que no tengo cosas buenas, pero...




Nuria, 2018.
Desde El Club de la Serpiente.



miércoles, 23 de mayo de 2018

Lisbon Revisited * Pessoa



No: no quiero nada.
Ya dije que no quiero nada.

¡No me vengan con conclusiones!
La única conclusión es morir.

¡No me traigan estéticas!
¡No me hablen de moral!
¡Sáquenme de aquí la metafísica!
No me pregonen sistemas completos, no me alineen conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias)-
¡De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!

¿Qué mal hice yo a los dioses todos?

¡Si tienen la verdad, guárdenla!

Soy un técnico, pero tengo técnica sólo dentro de la técnica.
Fuera de eso soy loco, con todo el derecho a serlo.
Con todo el derecho a serlo, ¿oyeron?

¡No me importunen, por amor de Dios!

¿Me querían casado, fútil, cotidiano y tributable?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuese otra persona, les haría, a todos, la voluntad.
¡Así, como soy,  tengan paciencia!
¡Vayan al diablo sin mí,
o déjenme ir solo al diablo!
¿Para qué tenemos que ir juntos?

¡No me tomen del brazo!
No me gusta que me tomen del brazo. Quiero ser solo.
¡Ya dije que soy solo!
¡Ah, qué inoportunidad querer que yo sea compañía!

¡El cielo azul -el mismo de la infancia-
Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh sedoso Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh dolor revisitado, Lisboa de otrora de hoy!
Nada me dais, nada me sacáis, nada sois que yo me sienta.

¡Déjenme en paz! No tardo, que yo nunca tardo...
¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio quiero estar solo!


Álvaro de Campos



Lisbon Revisited (1923)

Não: não quero nada
Já disse que não quero nada.
Não me venham com conclusões!
A única conclusão é morrer.
Não me tragam estéticas!
Não me falem em moral!
Tirem-me daqui a metafísica!
Não me apregoem sistemas completos, não me enfileirem conquistas
Das ciências (das ciências, Deus meu, das ciências!) —
Das ciências, das artes, da civilização moderna!
Que mal fiz eu aos deuses todos?
Se têm a verdade, guardem-na!
Sou um técnico, mas tenho técnica só dentro da técnica.
Fora disso sou doido, com todo o direito a sê-lo.
Com todo o direito a sê-lo, ouviram?
Não me macem, por amor de Deus!
Queriam-me casado, fútil, quotidiano e tributável?
Queriam-me o contrário disto, o contrário de qualquer coisa?
Se eu fosse outra pessoa, fazia-lhes, a todos, a vontade.
Assim, como sou, tenham paciência!
Vão para o diabo sem mim,
Ou deixem-me ir sozinho para o diabo!
Para que havemos de ir juntos?
Não me peguem no braço!
Não gosto que me peguem no braço. Quero ser sozinho.
Já disse que sou sozinho!
Ah, que maçada quererem que eu seja de companhia!
Ó céu azul — o mesmo da minha infância —
Eterna verdade vazia e perfeita!
Ó macio Tejo ancestral e mudo,
Pequena verdade onde o céu se reflecte!
Ó mágoa revisitada, Lisboa de outrora de hoje!
Nada me dais, nada me tirais, nada sois que eu me sinta.
Deixem-me em paz! Não tardo, que eu nunca tardo...
E enquanto tarda o Abismo e o Silêncio quero estar sozinho!


Álvaro de Campos. 






martes, 22 de mayo de 2018

Yo * Mariana Cambareri


Yo
que soy otra
me veo
en otra casa
en otro cuarto
escuchando lo que pasa
en este cuarto en el que escribo

me miro desde afuera
              que es adentro
me pienso desde adentro
              que es afuera

Otra 
que soy yo
me ve
en esta casa
en este cuarto
escribiendo: 
Yo
que soy otra
me veo





Mariana Cambareri, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




domingo, 20 de mayo de 2018

Osvaldo * Alejandra Malvotti


Una tarde pasé por la tienda más famosa de mi pueblo. Es famosa por su nombre “Todo tipo de cosas”. En una repisa estaba a la venta un huevo, pregunté que tenía adentro y me dijo: un ídolo.
Inmediatamente lo compré, lo puse al calor de una lámpara y a los tres días nació. A la semana, ya comía de todo. Amaba el brócoli. Le gustaba tomar leche con chocolate acompañada de churros. En su época escolar se anotó en un concurso de ping-pong en el que fue campeón. Ese mismo año ganó el concurso literario y fue elegido mejor compañero del aula. Salió abanderado con notas sobresalientes. La directora estaba orgullosa de tener un alumno así. De  adolescente le interesó el patinaje sobre hielo practicó y practicó. Hasta que fue becado. Por suerte no hubo problemas para acomodar los horarios de fútbol y natación. Apenas terminaba el entrenamiento, ayudaba a recoger las pelotas y los conos. Después se llevaba las pecheras a lavar a su casa. Pero nunca se retiraba antes de perfeccionar los tiros libres. Cuando salía a la cancha, era ovacionado por todo el estadio. Hasta el público visitante coreaba su nombre. Solía jugar un tiempo para cada equipo. El domingo pasado en el entretiempo, me dejó el proyecto que debía presentar el lunes en el congreso “como bajar la inflación”. 


Alejandra L. Malvotti, 2018.




viernes, 18 de mayo de 2018

Minuto doble, minuto máscara * Valeria Calabrese



Siempre me llamaron la atención los dobles de riesgo. No sé bien porqué. En las entrevistas están felices con lo que hacen y se los ve atléticos, preparados para cualquier propuesta audaz. Me generan inquietud. Que tengan que parecerse a alguien para Ser, poner su vida en juego por los que no se animan o para cuidarlos de la desgracia. Arriesgan la vida en escenas tomadas de lejos. Que nadie los aplauda a ellos. Que los ovacionen pensando en otros nombres. ¿Por qué siento lo que siento? No tengo idea de cuánto ganan, seguramente mucho menos que las estrellas. Recuerdo la premisa de mi madre para el arte: “nunca copies, siempre creá”. NI siquiera me dejaba usar papel de calcar.  Tal vez en esa regla, se enraíza mi pesadumbre al pensar en las copias, que valen menos, que asumen la muerte como posibilidad cotidiana y aun así, sonríen. Cuando los veo y escucho es el doble de riesgo de… me da tristeza. Quizás, también soy doble, la que asume el riesgo de algún otro. No lo sé. No lo puedo evitar.



Valeria Calabrese, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




¿Quién soy? * Natalia Zanazzi



¿Quién soy?
¿Quién es esta mujer que me devuelve el espejo?
¿A quién veo cuando me veo?
¿A quién ven cuando me ven?
Ideas, suposiciones, impresiones.
Más ajenas que mías.
Soy la rara, la chistosa, la antipática, la buena, la depresiva, la seria, la temperamental, la vaga, la traumadita, la fuerte, la sensible…

¿Cuál?

No logro disfrazar mis emociones,
se me nota de lejos,
¡Soy así!

¿Soy así?
¿O sigo siendo lo que me dijeron?

Tengo más personajes impuestos,
que libertad para elegir.
¡Tantas máscaras!
Muchas se me hicieron carne,
especialmente las que me molestan,
las que duelen.

¡Ella es así!
Si lo habré escuchado.
Es como un sello.
Pero… ¿Soy así?
¡Qué confusión!

Personajes, disfraces, máscaras
¿Soy todo esto?

¿Puedo volver a mí cuando termina la función?






Natalia Zanazzi, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara.


Mujer frente al espejo. Picasso.