viernes, 15 de junio de 2018

El miedo * Idea Vilariño


Es amarillo afuera
ay dios
es amarillo
como un pájaro seco
hiriente y desplumado
como qué
doloroso.

Tiene miedo la tarde
tiene horror la mañana
el día que lastima
o se tiñe de estiércol
o se afila los dientes.

La noche hace una casa
negra pura y de todos.
La noche hace una casa
pero el terror golpea
y la llena de ojos.

Es amarillo afuera
ay dios
es amarillo
como un pájaro muerto
como una aguja de oro
de hielo
como un grito.
Es amarillo afuera.

Y adentro es amarillo.



Idea Vilariño




jueves, 14 de junio de 2018

¿Cómo se escribe? * Clarice Lispector




Cuando no estoy escribiendo, yo simplemente no sé cómo se escribe. Y si no sonara infantil y falsa esta pregunta que es de las más sinceras, yo elegiría a un amigo escritor y le preguntaría: ¿cómo se escribe?
Porque, realmente, ¿cómo se escribe? ¿qué se dice? ¿cómo se dice? Y ¿qué se hace con el papel en blanco que nos enfrenta tranquilo?
Sé que la respuesta, por más que intrigue, es esta única: escribiendo. Soy la persona que más se sorprende al escribir. Y todavía no me habitué a que me llamen escritora. Porque, salvo las horas en que escribo, no sé en absoluto escribir. ¿Será que escribir no es un oficio? ¿No hay aprendizaje, entonces? ¿Qué es? Sólo me consideraré escritora el día en que yo diga: sé cómo se escribe.


Clarice Lispector, Revelación de un mundo.




miércoles, 13 de junio de 2018

Guiso al estilo de Oporto * Fernando Pessoa




Un día, en un restaurante, fuera del espacio y tiempo,
me sirvieron el amor como guiso frío.
Dije delicadamente al misionero de la cocina
que lo prefería caliente,
que el guiso (y era al estilo de Oporto) nunca se come frío.

Se impacientaron conmigo.
Nunca se puede tener razón, ni en un restaurante.
No comí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta,
y me fui a pasear por la calle.

¿Quién sabe qué quiere decir esto?
Yo no lo sé, y me pasó a mí...




Fernando Pessoa.


Marta Moro

domingo, 10 de junio de 2018

La Otra * Lili Levy


Me miré al espejo y no me reconocí. La imagen que mostraba era esbelta,  linda, más joven. 
−¿Quién sos? −pregunté− ¿porqué estás en mi reflejo?
−No soy tu reflejo, soy tu sueño −me respondió provocadora.
Estoy soñando que soy otra pensaba, mientras, sorprendida, veía que ella salía del espejo. Se movía libremente por la habitación, abría y cerraba cajones revolviendo todo.
−¿Qué estás haciendo? −Interrogué enojada.
−Buscando ropa, este vestido rojo me encanta y los zapatos negros también.
−¡Dejá eso!, ni siquiera los estrené −respondí alterada.
−Claro, a vos no te va, es perfecto para mí.
Traté de tranquilizarme pensando que era un sueño, hice esfuerzos por despertarme. Me acordé del reloj,  lo había puesto a las seis de la mañana y recién eran las diez de la noche.
−Pronto sonará el despertador −mentí− vas a desaparecer en ese mismo instante.
−Lo apagué.
−¿Cómo?, no puede ser −grité alarmada. Ella, con despreocupación, se puso el vestido, los zapatos y descaradamente comenzó a maquillarse. Yo la miraba  angustiada, pero también admirando su desparpajo, su soltura, su belleza.
−Me quedó perfecto ¿No?
−Te vas? −pregunté asustada y celosa.
−Claro, un poco de perfume y listo −dijo mientras abría mi Carolina Herrera sin usar.
−¡Que se te caiga! −deseé con toda mi furia. Extrañamente lo soltó, me desperté con el ruido  que hizo al caer. Vislumbré su cara de sorpresa antes de abrir los ojos.
Me incorporé, repasé  la habitación,  observando   que todo estaba en su lugar. Tuve miedo de volver a dormir. 
Saqué mi vestido rojo,  lo probé, me puse los zapatos, demoré unos segundos en maquillarme con esmero, estrené el  perfume. Me miré al espejo, el parecido era sorprendente. Consulté la hora, todavía era temprano, apagué el despertador y salí. 


Lili Levy, 2018.



sábado, 9 de junio de 2018

Esos ojos los delatan * María Victoria Verzura




Esos ojos los delatan
juegan cómplices
se buscan
y simulan algo que no es
lo quieren ser
ella se esconde
y lo busca
tanto
con la mirada
la boca
la lengua mojando sus labios
un simple roce
una palmada en su hombro
un toque de espaldas
él le agarra el brazo
ella juega a soltarse
histeriquean
todo se hace calor
no le importa quienes los ven
están como obnubilados
perdidos absorbidos
quieren acercase
hacerse uno


María Victoria Verzura, 2018.



Ouka Leele

viernes, 8 de junio de 2018

Aventuras en Descubrir mundos



¡En el taller literario Descubrir mundos el año arrancó y se viene con todo! Después de haber de haber explorado planetas y super-poderes personales... ¡nos perdimos en una isla desierta! Ahora estamos relatando nuestras crónicas de náufragos, sorprendiéndonos con seres indescriptibles que habitan el lugar y armando nuestra tribu para sobrevivir.

Algunas frases destacadas de las aventuras:

"Todo estaba explotando. Los norrones acuáticos estaban muriendo, tenía miedo, solo pude salvar dos orangutanes".

"Yo me fui a recoger leña para armar un fogón, agarré un palito y me saltó un lobo...".

"Yo creo que el universo nos trajo a todos hasta acá porque tenemos que aprender a sobrevivir".

"Me adentré en la selva, después de horas de caminar escucho un ruido, ¿qué será? Me asomo un poquito detrás de los arbustos y... !hay un dragón gigante protegiendo una laguna mágica!".

"El jueves salimos a explorar,y en un momento escuchamos un grito: alguien había pisado un sphinx (caracol hiper-venenoso). Fuimos y había una persona tirada en el piso. Respiraba. La llevamos a la arena".