domingo, 27 de noviembre de 2016

Todo cabe en una bolsa * Nicolás Sergi

Me pasé la vida buscando pero nunca se me ocurrió mirar en la bolsa. 



Hoy la abrí:
                  



                  hay cuatro gatos locos flotando en una oscuridad absoluta. 






Cada gato es de un color distinto
rojo, azul, amarillo y blanco
pero todos son gatos. 



La bolsa no tiene fondo
una vez que meto la mano la pierdo
y los gatos son inalcanzables.



La única forma de tenerlos es quedándome con la bolsa y no mirar adentro.



Entonces la bolsa se vuelve finita
y mi mano vuelve a ser mano
y con esa mano puedo agarrar la bolsa
y así tener todo junto en un solo lugar
y en un mismo puño.



Ya no me importa de qué color son los gatos
ya ni me importa que sean gatos o mandriles o babosas
porque la bolsa es mía
porque ya no hace falta la pregunta.










Nicolás Sergi, 2016.

Texto producido en los talleres de Siempre de Viaje.