Siempre de Viaje - Taller de escritura y lectura, edición de libros-objeto y pliegos artesanales, lecturas de poesía, producción de eventos culturales.
sábado, 5 de enero de 2019
Alguien me llama * Mari Cambareri
Alguien me llama
un hablar borroso y distante
giro
hacia esa voz
vislumbro
una palabra oscura
una luz que se esconde
en otras luces
hasta perderse
a lo lejos
una mano levantada
ladeada
levemente crispada
puño entrecerrado
balbucea
lo que parece ser
una palabra oscura
letras de tierra
se desprenden
de esas uñas carcomidas
me esfuerzo
por escuchar con los ojos
esa mano
que vislumbro
a lo lejos
alguien me llama
pronuncia
con balbuceo inconexo una palabra
oscura
algo manchada
una luz que se esconde
en un puño
entrecerrado
levemente crispado
un hablar
borroso
sucio
lleno de tierra
giro hacia esa voz
que es muchas
es una luz que se esconde
en otras luces
hasta perderse
corre
como un murmullo entre los puños
levantados
levemente ladeados
que guardan esa luz
que titilan
como un río de estrellas
al filo de la noche
alguien me llama
y alumbra
con la mano
una palabra
Mari Cambareri, 2018.
viernes, 4 de enero de 2019
Me quiero ir * Sofía Tejón
no me trates de frenar
dame espacio
no sos vos, soy yo y vos
soltame la mano
basta
ya tomé la decisión
no quiero estar, quiero ser
yo
sin vos
sin nos-otros
me quiero ir
de acá, de allá,
de donde sea que vaya me quiero
ir
de quedarnos
me quiero ir de estar
chau
no voy a volver
voy a correr de mis huellas, que no me encuentren
cómoda en alguna cama, enterrada en piernas tibias, esclava
de un sentir de pertenencia
me voy a ir
a dar vueltas en línea recta
tropezarme conmigo, hacerme
un poco más mía
menos tuya
no necesito mi ella
ni tu él
nuestro ello
él-yo tan pegoteados
ellos
¿quién te crees que somos?
sayonara
me quiero ir y ser extranjera
probar todas las lenguas y encontrar
palabras que me escriban
que la gente me vea como un rostro
que creen conocer pero no saben dónde, cuándo
¿cómo me llamaba?
una extraña cercana
vagabunda
de tu aliento y de tu voz
durmiendo en calles, puentes
frotando sueños hasta que hagan chispa
que prendan fuego el miedo y la noche
sea mansa y leal
sí, me voy a ir, y hacer destino de cualquier fuera
cualquier lejos
cualquier distante que me quiera
hospedar en su tal vez
voy a estar
ser
todos y ningún lugar
mandar postales de mi centro
de la yo
que siempre quise
conocer
cada cara de mi luna
ser
mi propia aventura
voy a escalar mis montes y surcar mis ríos
encontrar oro en cada pozo
caminar sobre mis playas
y a donde sea que vaya
ojalá vengas conmigo
martes, 1 de enero de 2019
Amar sin temer partir * Soledad Arienza
Las mejores travesías arrancan
sin que las planeemos.
Se van delineando
con sutileza
en un rinconcito de la piel.
Las palpamos
recién
cuando son ya
un tierno decorado.
De tanto en tanto,
bastan un helado de vainilla
una noche poluta de verano
un no tengo birra pero
pero podés subir a tomar un café
una palma en el pecho
y una frase bilingüe
sin traducción
para zarpar.
Embarcarme en la aventura más frondosa
de mi vida
sin saber que será en casa.
En nuestra primera salida
tropiezo con un adoquín flojo
y salgo volando
en pose ridícula.
No me avergüenzo
ante tu mirada sonriente.
Que me veas en medias con ojotas
hacer de mayo el mes de tus lasañas
escucharte con la orquesta
en la calle Tacuarí y saber
que ese tango
era de ida.
Llevarte al San Martín
y que descubras que te gusta el teatro.
Dormirnos y roncar con mimitos.
Que te dé ternura la baba
que me sale de entre los labios
cuando duermo.
Disfrazamos nuestras caras
de bichos
de extraterrestres
de orejas fijas y colas.
Tejemos con nuestras patitas de papel
una cueva mullida
donde solo dos
nosotros
nos sentimos en casa.
Confeccionamos
un espacio siesta
de piruetas cosquillas y alfombras
mirando los Aristogatos.
En diez meses
tomamos tantos bondis subtes
dos barcos, ningún tren.
Nos amasamos fugaces y permanentes
rayitos saltarines en la lluvia.
Lloramos un par de veces
ya ni recuerdo por qué
y nos abrazamos como koalas.
Para cuando yo parta
en un mes
a reencontrarte en tu lugar de montaña
voy a saber
y ya lo sé
que el viaje
el verdadero viaje
no comienza ahí
con ese avión.
Llevamos días horas
volando
juntos. Y sé
nos quedan
kilómetros y kilómetros
por transitar.
Soledad Arienza, 2018.
sábado, 29 de diciembre de 2018
Elegir lugares * Maga Levin
Elegir lugares
personas
cosas que sí y cosas que no
que simplemente no
gracias, no quiero
no está podrido, no es feo
me entra bien el talle, hasta podría gustarme
pero no
ahora no quiero
darme cuenta que
claro
no quiero todo
no me da lo mismo
Igual están ahí
todo el tiempo
mi yo y todas mis yo distintas
ese nosotras
inasible
ese nosotros
pero real
como si no pudiera
registrarlo
darme cuenta
elegir entre todos ellos
entre las cosas del mundo
qué quiero y qué no
como si no pudiera
de verdad
pero puedo
este año pude
pude dormir con gatos aunque les tengo miedo
escribir una poesía inspirada en palabras hirientes
subir y bajar en ascensores
agarrar mis cosas e irme a otro lado
porque quería
pude leer poesía en distintos formatos
escribirla, recitarla
actuarla
puedo cuidar plantas y que no se mueran
sacar los murciélagos del medio, y otro tipo de fantasmas
pintar
y no sentir que estoy perdiendo el tiempo
puedo
encontrar lugares que sí
puedo
irme de los que no
pude
darme cuenta
soy mi propia naranja
con vacíos
con palabras que conozco y otras que no sé
pude darme cuenta
acercarme un poco
en el límite
a destiempo
ahí
escribirlas
intentar
animarme
a poder
Maga Levin, 2018.
jueves, 27 de diciembre de 2018
Quiero llevarme * Laura Ramírez
Quiero llevarme
bien lejos
dejar de habitarme
comenzar a recorrer lo conocido
como si nunca
me hubiera alejado
quiero
llevarme al límite
los bordes ya no me asustan
puedo
aprender a saltarlos
perdí el vértigo
a no reconocerme
en la mirada del otro
perdí el vértigo
a no encontrarme
porque aunque no sepa decirlo
hay cosas para las que nunca
nunca
va a haber palabras
reconozco mi rastro
en cada camino
y quiero
irme lejos de mí
darme el gusto de volver
cuando siendo tan distinta
solo quede
reconocerme
.
Laura Ramírez, 2018. En Tu viaje del año. |
miércoles, 26 de diciembre de 2018
Acantilados * Olivia Harguindey
Acantilados:
Un sueño recurrente.
Quietud extraña
Me asfixia el aire húmedo de la costa
en un eterno punto bisagra.
Sin evidencia, presiento.
El desenlace está por venir.
La lluvia disonante de voces
es la quimera, el despertar.
Espectros distraídos
ávidos de encierro.
En un instante, desaprendo
entiendo que no se trata de advertir.
Entre grises compungidos
prefiero hundirme pero olvidar.
Las rocas son el pasado
algún viento justiciero llegará para arder.
Los acantilados guardan para sí
mi intimidad.
Dueña de mi piel, la bruma
se aferra oxidando.
Una bocanada más
Tal vez me de tregua el mar.
Olivia Harguindey, 2018.
Tu viaje del año.
sábado, 22 de diciembre de 2018
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