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sábado, 5 de diciembre de 2015

Me perdí en vos * Marcelo Trumper


Me perdí en vos
tu vientre hinchado
                               de placer.
Perdí la cordura
                          al tocar tu piel.
La vista            al mirar
          a través de tus pupilas,
                    vi tu alma
              reflejada en la mía,
            lago entre montañas
         donde me volví a perder.
Perdí la razón
                         acurrucada
entre los pliegues
                  de las sabanas.
Perdí el sueño
                 por querer retenerte,
             te seguí hasta la esquina
                   y desapareciste.
Llamé                  te rogué
  volvieras a perderte
                                conmigo

                    en esta primavera.


Marcelo Trumper, 2015.
Texto producido en los Talleres de Siempre de Viaje a partir de la Lectura de Circe Maia y Wislawa Szymborska.


lunes, 23 de noviembre de 2015

Discurso en la oficina de objetos perdidos * Graciela Melito



No sé si corresponde mi reclamo pero nunca está de más intentarlo (alguna vez me dijeron el que no llora no mama, y yo soy muy obediente).
Cuando volvía una tarde a mi casa, después de haber viajado tanto, descubrí que ya no lo tenía. No creí posible que me lo robaran, porque siempre estoy atenta a eso. Así que, deduje, se me había perdido. Tan celosamente lo guardaba, tan cuidadosamente lo protegía, que me parecía imposible. Pero, la realidad golpeaba mi cara. Ya no estaba ahí, donde siempre lo ponía. Bien protegido, al resguardo de todo… de todos.
Pero sigo dudando, posiblemente no sea culpa de nadie. Ni siquiera mía.
Tan sólo un día, lo solté y simplemente voló.



Graciela Melito
, 2015.
Texto producido en los talleres de Siempre de Viaje a partir de la lectura de Wislawa Szymborska.


martes, 20 de octubre de 2015

Puede ser sin título * Szymborska

Puede ser sin título


Ocurre que estoy sentada bajo un árbol,
a la orilla del río,
en una mañana soleada.
Es un suceso banal
que no pasará a la historia.
No son batallas ni pactos
cuyas causas se investigan,
ni ningún tiranicidio digno de ser recordado.

Y sin embargo estoy sentada junto al río, es un hecho.
Y puesto que estoy aquí,
tengo que haber venido de algún lado
y antes
haber estado en muchos otros sitios,
exactamente igual que los descubridores
antes de subir a cubierta.

El instante más fugaz también tiene su pasado,
su viernes antes del sábado,
su mayo antes de junio.
Y son tan reales sus horizontes
como los de los prismáticos de los estrategas.

El árbol es un álamo que hace mucho echó raíces.
El río es el Raba, que fluye desde hace siglos.
No fue ayer cuando el sendero
se formó entre los arbustos.
El viento, para disipar las nubes
antes tuvo que traerlas.

Y aunque no sucede nada en los alrededores,
el mundo no es más pobre en sus detalles,
ni está peor justificado ni menos definido
que en la época de las grandes migraciones.

No sólo a las conjuras acompaña el silencio.
Ni sólo a los monarcas un séquito de causas.
Y pueden ser redondos no sólo los aniversarios,
sino también las piedras solemnes de la orilla.

Complejo y denso es el bordado de las circunstancias.
Tejido de hormigas en la hierba.
Hierba cosida a la tierra.
Diseño de olas en el que se enhebra un tallo.

Por alguna causa yo estoy aquí y miro.
Sobre mi cabeza una mariposa blanca aletea en el aire
con unas alas que son solamente suyas,
y una sombra sobrevuela mis manos,
no otra, no la de cualquiera, sino su propia sombra.

Ante una visión así, siempre me abandona la certeza
de que lo importante
es más importante que lo insignificante.



De "Fin y principio" 1993. Versión de Gerardo Posada.



Club de Lectura de Siempre de Viaje
Coordinación: Virginia Janza, Eugenia Coiro y Karina Macció.
Dirección General: Karina Macció
Lugar: Guarida Literaria de Siempre de Viaje
fbk: siempredeviajeliteratura
@siempre_deviaje
Tel.: 4867-5964 


miércoles, 14 de octubre de 2015

Del montón * Szymborska


Del montón


Soy la que soy.
Casualidad inconcebible
como todas las cosas.

Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol..

En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.

Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudida por el viento.

Alguien mucho menos feliz,
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo el cristal de un microscopio.

Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.

Hierba arrollada
por el correr de incomprensible sucesos.

Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.

Y si despertara miedo en la gente,
o sólo asco,
o sólo compasión?

Y si hubiera nacido
no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?

El destino, hasta ahora,
ha sido benévolo conmigo.

Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.

Se me puede haber privado
de la tendencia a comparar.

Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


Wislawa Szymborska.
Traducción: Gerardo Beltrán




jueves, 17 de septiembre de 2015

Amor a primera vista * Szymborska

Amor a primera vista

Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.

Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?

Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.

Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.

Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?

Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.

Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.

Todo principio
no es mas que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.


Wislawa Szymborska- Polonia
Versión de Abel A. Murcia







martes, 15 de septiembre de 2015

Las cuatro de la madrugada - Wislawa Szymborska


Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.  




Club de Lectura de Siempre de Viaje
Coordinación: Virginia Janza, Eugenia Coiro y Karina Macció.
Dirección General: Karina Macció
Lugar: Guarida Literaria de Siempre de Viaje
fbk: siempredeviajeliteratura
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Tel.: 4867-5964