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lunes, 15 de enero de 2024

Elisabeth en Amor y dolor riman

 




Cosas que aparecen

Se conocieron mientras miraban ese fenómeno extraño que es la luna roja levantándose sobre el río.
Él dijo - Pedro.
Ella dijo - Lucía.

El contexto se fue borrando, no solo porque la luna se hiciera más chica y más blanca.

Ella dijo - Veintiuno.
Él dijo - Me divorcié hace cinco meses.
En la casa de Pedro había un mundo. El que Lucía quería.
Horarios cambiados. Hojas de libros subrayadas y pinchadas en la pared. Fotos en la misma pared. Pedro desde Tihuanako hasta Moscú. Frasquitos raros. Objetos raros para hacer música. Música. Noches sin dormir.

La primera vez que Pedro viajó, Lucía recibió una carta de escritura circular encerrada en una pera gigante. Ese espiral de letras le contaba su amor. Lucía tenía que resolver qué hacer con eso sin nombre. Alguien había hecho posible que naciera otra, pero ese mundo, aparentemente propio, se perdía sin Pedro.

Él dijo - Quedate unos días. Ella dijo - No puedo.

El mundo propio se volvía ajeno. Empezó a entender que había que ser valiente para el amor, pero le costaba. Fue más fácil el reclamo.
Ella dijo - Me da vértigo que no me lo digas.
Él dijo - No puedo decirlo todo el tiempo.

El vértigo se llenó de esperas, de viajes, de gente, de esperas, de ruido, de soledades, de esperas.
Se enredaron tanto que un día antes de irse Lucía escribió sos un miserable en el espejo. Se buscaron, se engañaron, se lastimaron, se reencontraron, se mezclaron.

Ella dijo - ¡Basta! Él dijo - Te amo. Ella también lo dijo.


Elisabeth Fontana, 2023.

sábado, 13 de enero de 2024

Mariano en Amor y dolor riman



Férrea

Extinguirte es tu derecho ausencia que se encarna silencio que crece
no puedo contenerte 
salvar tu color

tu cuerpo insular.

Volverás a volver en melodía aguda
triste
como el humo al aire

un tornado dulce

¿dónde resucitarás?

Una canción, un eco, un gesto, una señal

regaláme un olvido que me proteja
de la angustia
un día...

¿Por qué se guardan las cosas?

el trueno que nos asusta el pantano que nos inundó

la memoria es asesina
da muerte a la misma muerte

y yo no quiero
que mueras de nuevo estoy amarrado

en cada detalle/ como un motivo

esperando poder soltarte
volarte/ tocarte aclararte/ salvarte llorarte/ guardarte alejarte/ quizá

de mi/ un día...

“traicioná de una vez al dolor”

me decís
¿cómo podés hacerlo tan sencillo cómo podés ser
tan gentil
tan leve
tan frágil?
¿cómo pudiste con el tiempo?

¿cómo pudiste quebrar
el retrato grabado de 
madera rosa el espejo del origen del sueño
los mandalas
la rueda mágica
cada abalorio
las muñecas?
¿habré sido yo?

Entre furia y distancia el amor es catástrofe
estás
donde tu voz

no donde tu cuerpo ¿dónde estás? ¿dónde estoy? ¿sucedí? ¿sucedió?

Qué extraña es la frontera entre lo ido y lo vivo
¿cómo podría volver a volver?
a un día

aquel día el día.



Mariano Porte Alcón, 2023.

jueves, 11 de enero de 2024

Martín en Amor y dolor riman


 


Tan Tonto

Suspiro y camino. Siempre camino cuando me siento angustiado. Imposible quedarme quieto, lo intento pero no duró mucho, no lo soporto, entonces pego un salto y me charlo. Me sirve para alejar los fantasmas los golems que yo mismo creo. Parecen de piedra, pero son solo plumas-viento, asustan creando todo tipo de inseguridades, miedos, celos. Son mis trampas, las puse yo para mí, algunas están escondidas entre ramitas y hojas, yo lo sé, es decir, sé dónde están y por eso las piso y me enredo y termino todo enchastrado. Es ahí cuando arranco: me paro y camino, me hablo, hago las paces, te hablo, te digo lo que no puedo o no me sale, me tranquilizo, ya está ya me caí, ves? me raspé acá y acá, si tan tonto, tan obvio, ¿Para qué? ¿por qué? es que está todo tan prolijo, tan encaminado, tan ordenado, tan tonto. Si lo sé lo sé y me vuelve a pasar siempre, como un idiota pongo trampitas donde pueda, a veces me quedo sin las herramientas necesarias pero ¡mirá que hábil soy! Me la rebusco y si no puedo invento con un hilito imaginario que enredo formando una pelusa, de la pelusa un ovillo y te regalo un suéter, espero que lo uses. Por eso te pido: no me escuches por favor, no me escuches siempre, la mayoría de las veces no se lo que quiero y cuando lo sé no lo digo bien. Vení dame la mano, caminemos juntos, sincronicemos los pasos, quiero olvidarme de mí, no tener cuidado ni excusas, quiero entregarme desarmado no importa si duele.


Martín Po, 2023.




miércoles, 10 de enero de 2024

Lautaro en Amor y dolor riman


 


Bronca:



Ya van dos veces. 

Tres veces. 

Cuatro veces. 

Que arriba a mi corazón la desilusión. La taquicardia.

Esa angustia después de una llamarada. Debí imaginarlo, cuando tus caricias fueron distintas a las mías, fueron más frías, ásperas.

Y estos tintes de melancolía que se mezclan con lo puro de tu alma. Una disculpa me debes, por abrirme de vuelta el corazón y dejarlo a carne viva, por dejarme por el piso las ganas de querer. No es justo que me pidas las respuestas que esperabas, las que te iban a complacer y dejarte tan tranquila.

Sabías lo que había de este lado.

Amar hasta el tuétano ¿De verdad valió la pena?

Te lo pregunto, porque vos me enseñaste a amar así. Y claramente yo no pude enseñarte lo mismo. Estás sola. Te gusta estar así. ¿Cómo haces?



Lautaro Baamonde, 2023.



martes, 9 de enero de 2024

Maricel en Amor y dolor riman

 



Lloro.

Torrentes de agua

lluvia viva de un amor muerto.

llanto grosero

despojos

correntadas salobres

chorreando sobre mi herida

latiendo a tambores.

Lloro

dolor exprimido 

desbordado en furia

alboroto húmedo de recuerdos infames

patinan en su propio barro

sofocándose en su mugre.

Lloro

gotea la pena

surca la piel sarnosa que pica

la moja

la rasca en la caída

arrastra moho, costras, 

flora de besos fermentados

la piel acostumbrada 

el tatuaje de caricias.

Lloro

saco todo 

lo exilio con el alud de lagrimas

gimo la decadencia

la última chance.

Escupo el ácido de un nombre

la bilis de los silencios

el espanto de resistir.

Lloro tanto

tanto

¿para que?

ni el consuelo de regar flores o

extinguir fuegos.

Lloro

lloro hasta vaciar el alma

la piel se achicharra

desmadro los deseos

nauseo los sueños en liquido estéril.

Lloro

cataratas de agua

pilas de suspiros

mortajas de promesas

en el vértigo del derrumbe.


Lloro en rojo

en tinto

en fuego

en sangre.

Exploto

destilo la savia espesa 

el rocío afligido de la mañana pasada.

Lloro

el propio rio


sin barricadas de piel y manos


me abandono al agua


dejo que el mar devore todo.



Maricel Witomski, 2023.


















martes, 2 de enero de 2024

Juanpi en Amor y dolor riman

 



Todo el tiempo mirando el celular

esperando

un mensaje que nunca llegó

¿cómo hago ahora para no hablarte?



Siento que algo me falta

algo profundo

estoy incompleto

una parte de mí

se fue

mi otra mitad

un yo 

un yo que disfrutaba

sonreía

un yo que eras vos

vos



Una angustia en el pecho

¿de verdad fue esta la decisión correcta?

no me imagino esta verdad

no me imagino estar bien

sin

nosotros



De nuevo miro 

la pantalla

el mensaje que nunca va a llegar

¿cómo estuvo tu semana?

¿cómo andas?



espero que estés bien

mejorando

que no estés como yo

espero…





otra vez

soñé con vos 

te vi

aunque no sea 

te vi por un rato

en el fondo sabía que no era

pero no quería que terminara

no quería volver

esta realidad se siente falsa

¿acaso no será

mi día a día

el verdadero sueño?



Necesito despertar

volver a vos

dame un abrazo

un beso

dame



¿Estás feliz?

cada día me lo pregunto 

¿la pasaste bien hoy?

¿hay algo que quieras contarme?

yo todo

quiero compartirlo

y es extraño no poder 

contarte que hice algo que siempre quise 

contarte que estuve enfermo

contarte



duele

no tenerte de compañera

y no sé cuándo dejará de doler



Un mes 

es demasiado




Juanpi Ortigosa, 2023.