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jueves, 21 de noviembre de 2019

yo quien dice yo * Eugenia Coiro



yo quien dice yo
no es yo
aunque yo no sé muy bien
quién soy
tengo claro que
no soy ese yo que escribe 
una historia desdibujada
de mi vida

yo, en cambio, soy otra
no digo más real
pero tal vez
más corpórea
tengo sangre
que chorrea
si pinchás
y puedo gritar
si quiero
ves?


yo 
no es 
yo
yo es otro, sí
otra
yo soy 
y es cierto que
me gusta escribir
no te lo voy a negar
algunas líneas
a veces un poema 
bueno, hago lo que puedo
pero no soy como yo
ufff yo
un lirismo!
unos aires de grandeza!
que libro y verso y no sé qué
yo que lee en la feria 
yo intuitivo yo poeta
yo que dice qué va y qué no va
y revisa cada punto cadapalabra

olvidate
nada que ver
yo
simplemente soy yo



Eugenia Coiro, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en FILBA.








lunes, 2 de julio de 2018

Mi alma es un vampiro * María Victoria Verzura

Mi alma es un vampiro
que por las noches vuela
sin rumbo fijo
posándose en los más
inhóspitos huecos


anoche
volví
otra vez
me hice sombra
me miré en tu espejo
estabas color oro
deslumbrabas
convulsiva belleza
las nubes al verte ronroneaban
la aurora quedó extasiada
quieta


mi alma necesita alimentarse
de muchas otras
pero hoy te elijo a vos
esas extrañas cosas
virtudes o espíritus
de otro mundo
casi eterno
infinidad


María Victoria Verzura, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.






viernes, 29 de junio de 2018

Máscaras * Jésica Romero



Me pierdo
en el recuerdo de los momentos fugaces que comparto con vos
minutos de colores, felicidad sin razón
miradas enmascaradas que esconden mi amor 
entre charlas de trabajo y sutiles roces entre los dos.
En el silencio de la noche
tu recuerdo enciende una hoguera interior
dibujo tu cuerpo en la oscuridad
trazo líneas imaginarias cargadas de pasión
y  me voy entregando a la agridulce sensación
de besarte los labios carentes de vos.
como un fantasma irrumpes bajo las sabanas 
y suelto el control 
puedo saborearte sin máscaras en la intimidad de esta  habitación.
una luz blanca me encandilan las pupilas 
me penetra y se expande por cada rincón refrescándome.
Con esta paz que me habita pienso que quizás mañana
Tal vez mañana me atreva a sacarme la máscara y confesarle mi amor.


Jésica Romero, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en FILBA.











lunes, 25 de junio de 2018

Última máscara * Valentina Caffaratti


Un día volvíamos en auto a casa después de cenar con unos amigos. Charlábamos de diferentes temas. Hablábamos sin parar de todo, menos de eso. Hasta que, en un momento me quedé muda.
Cuando frenó le pedí que se sacara la máscara, yo me había quitado la mía. Pero él se resistía, se sacaba una, improvisaba otras. En medio del forcejeo aproveché para darle un beso. Un beso con la boca bien abierta para respirarle mi aliento. Que le recorriera todo el cuerpo para que sintiera la obstinación con que lo seguía amando. Que percibiera en la carne lo que dolía su desamor.
Máscara en mano, dejamos caer todas las capas y las poses. Sin tanta educación nos afrontamos. Su mirada al descubierto decía tantas cosas que pensé en escupirle los ojos, para que no los pudiera abrir y así no dejara escapar más esa mirada de compasión. Pero no lo hice, solo puse un dedo índice sobre mi boca hasta que un silencio incómodo sobrevino. Los dos supimos que era el final.
Bajo su máscara intuí una lágrima. La sentí atravesar la cuenca de los ojos, recorrer la mejilla y terminar en el mentón. Cuando por fin la vi en su cuello me acerqué. Él no se resistió. Y con un beso absorbí la gota salada para que siempre habitara algo suyo en mí.



Valentina Caffaratti, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara.



viernes, 22 de junio de 2018

Las máscaras del amor * María Elena Castro




Enmascarar la íntima caricia que el amor produce es un sinsentido.
Quiero tu amor a cara lavada. La verdad aunque dolorosa. 
Traspasemos juntos los claroscuros de nuestras almas. 
Descubramos los rincones y liberemos los sueños. 
Caminemos hacia ellos en libertad.
Soñemos con la profundidad de nuestras caricias.
Confiemos que seremos guías de nuestros más preciados deseos.
Alcemos vuelo, libre de sombras. 
Reforcemos nuestra liviandad mirándonos de frente.
Encontremos en nuestras miradas el rumbo. Nuestro rumbo. Libres de máscaras. 



María Elena Castro, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara.



lunes, 18 de junio de 2018

Esa niña tan frágil * Noemí Duranti


                                                                                                       
           
               
               Quiero decir con potente voz
               ¡¡gloriosas máscaras!!
               ¿qué hubiera sido de mí sin las máscaras?
               por eso grito
               ¡¡gracias máscaras!!

              
               Las esgrimí muy temprano
               casi desde pequeña
               máscaras finas, corpulentas                                      
               simples, complejas
               exóticas, lineales, indiferentes
               ingenuas, cómplices, alegres
               cómicas y hasta patéticas.

             
               ¿Cómo hubiera sobrevivido esa niña tan frágil
               insegura
               con esos ojos tristes
               desesperados?
               ¿cómo se hubiera defendido en ese mundo arbitrario que la rodeaba?

            
               ¿Cómo hubiera enfrentado esa joven
               las injusticias
               los atropellos políticos
               la represión, las mordazas?
               ¿cómo proteger siendo mujer
               su derecho al amor
               a su maternidad y a su hijo?

              
               ¿Cómo hubiera recorrido el laberinto que es esta vida
               sorteando las barreras internas y externas
               el horror cósmico al abrir los ojos cada mañana
               si no fuera por las máscaras?

             
               ¡Y qué alivio la muerte!
               ¡ahí ya no tendré que lidiar con ellas!



              
               Noemí Duranti, 2018.



Hope Gangloff

miércoles, 6 de junio de 2018

El vida * Sofía Tejón




El vida
se complica
cuando estás
el vida se
complico
siempre
toda mi yo se deshecho
esperando a que me des
un orden
me duelen tus vos
voces
que me dicen que me calles
de un bésame
te lo suplica
por favor
ésta pilón
de palabras sueltas
con fría
enferma de abandonas
yo sos
yo sos tanto
quiero hacerte reírme
llenarte de mío
quiero amarme de nuevo
pero no
me confundas
no me tomes por si
la vos de mi yo
se marcho otra vez
no te voy a ir
a buscarme



Sofía Tejón, 2018. Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.







miércoles, 30 de mayo de 2018

Para decir te amo en un poema * Sofía Brunetto




Para decir te amo en un poema 
hay que escaparse
no hay forma de hacerlo desde adentro
no hay
forma
hay que salirse
observarse 
con el corazón en la boca
señalarse

¡ahí estoy!
esa que no soy 

hay que reírse para decirte
Amo
todo lo que es tuyo hay que romperte
desgranarte en pedazos que te multipliquen
y al buscarte
no poder encontrar
la matriz

para decirte 
Amo
hay que saltarse la regla
señalarse
¡esa no soy vos!

para leerte 
Amo 
en el poema
tengo que hacerlo desde afuera 
de la forma
la norma
para que nunca
jamás
me reconozcas




Sofía Brunetto, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en FILBA.




lunes, 28 de mayo de 2018

Máscaras * María Elena Castro





Hay máscaras que cubren la tristeza y engañan. La sonrisa extraña aparece. Se disfraza la amargura. Se modela la conversación para lo público. La melancolía hay que dejarla para lo privado. Se comparte la sonrisa, lo gracioso, lo que no perturba.

Hay máscaras que esconden la verdad porque es insoportable. Porque nadie la pide. Su dureza lastima y nadie pide ser lastimado. Cuando la verdad aparece duele. Y nadie quiere traspasar el dolor.

Hay máscaras que cubren secretos. Ocultos en el tiempo. La armonía no se rompe. La sinfonía vibra imperturbable. Nadie rompe el silencio y la vida transcurre pero con más peso.



María Elena Castro, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara.




sábado, 26 de mayo de 2018

Carnaval * Claudia Chirila




El pozo en la tierra
atardeciendo
maíz
un trago pa mí
otro a la pacha
la noche avecina
carnavaleando
despierta
el diablo
tridente en mano
ansias y deseo
el tinto subido
las chinas que corren
cantando
se acerca el diablo
gritando
huyen
de mí.




Claudia Chirila, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.



viernes, 25 de mayo de 2018

Esto de lo doble me perturba * Karina Macció



Esto de lo doble me perturba 
a tal punto de corroborar: 
dos ojos, dos tetas, dos piernas
Esto de lo doble que parece igual, aparenta lo mismo pero no (qué es lo igual al fin y al cabo, acaso lo igual no es uno?)
como si la hoja de papel blanca y perfecta (un cuerpo) 
se doblara a la mitad
y así pudiéramos ver sus partes exactas
sus bordes, encontrados 
pero esto del doble no existe más que en la ficción
en esta imaginación salvaje que proyecta
duplas
escarba espejos
calca cabellos y líneas de la mano
clona tigres con 44 rayas exactamente parejas
cárceles de física igual 
no hay posibilidad: Narciso se deshacía en el agua, y a través del espejo  
no puedo tocarme
mi cuerpo clama lo distinto
derecha izquierda
mi cuerpo cambia de temperatura 
izquierda derecha
la mitad está gobernada por la otra mitad
lo doble no es más que un deseo
y no encaja no encaja
lo doble se realiza en lo invisible
mientras escribo lo revelo
esta perturbación que siento la trazo en la hoja
escribo mi nombre, no lo digo, lo borro
lo doble es de letras y puedo
no sentirme partida, puedo
temblar de emoción, éxtasis, miedo
porque soy y no soy quien escribe estas líneas.








Karina Macció, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en FILBA.



Arbus

martes, 22 de mayo de 2018

Yo * Mariana Cambareri


Yo
que soy otra
me veo
en otra casa
en otro cuarto
escuchando lo que pasa
en este cuarto en el que escribo

me miro desde afuera
              que es adentro
me pienso desde adentro
              que es afuera

Otra 
que soy yo
me ve
en esta casa
en este cuarto
escribiendo: 
Yo
que soy otra
me veo





Mariana Cambareri, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




viernes, 18 de mayo de 2018

Minuto doble, minuto máscara * Valeria Calabrese



Siempre me llamaron la atención los dobles de riesgo. No sé bien porqué. En las entrevistas están felices con lo que hacen y se los ve atléticos, preparados para cualquier propuesta audaz. Me generan inquietud. Que tengan que parecerse a alguien para Ser, poner su vida en juego por los que no se animan o para cuidarlos de la desgracia. Arriesgan la vida en escenas tomadas de lejos. Que nadie los aplauda a ellos. Que los ovacionen pensando en otros nombres. ¿Por qué siento lo que siento? No tengo idea de cuánto ganan, seguramente mucho menos que las estrellas. Recuerdo la premisa de mi madre para el arte: “nunca copies, siempre creá”. NI siquiera me dejaba usar papel de calcar.  Tal vez en esa regla, se enraíza mi pesadumbre al pensar en las copias, que valen menos, que asumen la muerte como posibilidad cotidiana y aun así, sonríen. Cuando los veo y escucho es el doble de riesgo de… me da tristeza. Quizás, también soy doble, la que asume el riesgo de algún otro. No lo sé. No lo puedo evitar.



Valeria Calabrese, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




¿Quién soy? * Natalia Zanazzi



¿Quién soy?
¿Quién es esta mujer que me devuelve el espejo?
¿A quién veo cuando me veo?
¿A quién ven cuando me ven?
Ideas, suposiciones, impresiones.
Más ajenas que mías.
Soy la rara, la chistosa, la antipática, la buena, la depresiva, la seria, la temperamental, la vaga, la traumadita, la fuerte, la sensible…

¿Cuál?

No logro disfrazar mis emociones,
se me nota de lejos,
¡Soy así!

¿Soy así?
¿O sigo siendo lo que me dijeron?

Tengo más personajes impuestos,
que libertad para elegir.
¡Tantas máscaras!
Muchas se me hicieron carne,
especialmente las que me molestan,
las que duelen.

¡Ella es así!
Si lo habré escuchado.
Es como un sello.
Pero… ¿Soy así?
¡Qué confusión!

Personajes, disfraces, máscaras
¿Soy todo esto?

¿Puedo volver a mí cuando termina la función?






Natalia Zanazzi, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara.


Mujer frente al espejo. Picasso.

jueves, 17 de mayo de 2018

Laura Ramírez * Busco tus ojos




Busco tus ojos
necesito ver
mi rostro reflejándose
porque confío
en tu manera de mirar el mundo
como si leyeras
debajo de las palabras
y pudieras ver
todo lo que no se dice
cuando me mirás
vas demarcando
dónde empieza mi piel
              donde termino disfraz
hacés palabra
lo que no me animo a escuchar
y yo también
empiezo a sentir
aire entre la máscara y mi piel.




Laura Ramírez, 2018.
Para Minuto Doble/Máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




miércoles, 16 de mayo de 2018

Juanpi Ortigosa * Minuto Doble



Ortigosa, Juan Pablo –la profesora tomaba lista como cualquier jueves a la mañana.
­­Presente ­–le contesté.
Disculpe, yo soy Juan Pablo Ortigosa –acotó alguien, sentado varios bancos atrás mío.
No, -  le dije, dándome vuelta para discutirle  ­–soy y…
Ojos marrón claro y pelo puramente negro. Tenía la misma barba desprolija, dispareja. Mi campera bordó favorita, mi remera blanca Tommy y mis jeans chilenos. Era como verme en un espejo. Y, a juzgar por su cara, él se encontraba tan sorprendido como yo.
¿Quién sos? –Nuestras voces sonaron al unísono. La clase enmudeció. Nos miraban como un bicho raro, algunos hasta se alejaban asustados. Nunca había estado tan confundido.
Nos paramos y caminamos, al mismo tiempo cada paso. Llegamos a estar frente a frente. Estiré mi mano derecha, él también. Nos tocamos los hombros, la cara, la ropa, ninguno movía más que el brazo. 
Nos miramos a los ojos, solo se veía miedo. No sabíamos qué decir. Mi cabeza podía pensar en una sola cosa, creo que la suya también, uno de los dos no era el verdadero. ¿Quién? 



Juanpi Ortigosa, 2018.Para Minuto Doble/Máscara en Filba.


lunes, 14 de mayo de 2018

Florencia Sachetti * ¿Dónde estoy?


¿Dónde estoy?

Yo no era hoy.

Antes tenía

aristas

secretos

sonrisas



Una fuerte

prescindencia

del pasado

del mañana



Hoy soy ayer

y en el futuro

no me encuentro

me pierdo



cada tanto vuelvo

a aparecer

Y me postergo

Camuflaje



Como en un pajar

una semilla

amapola escarlata

de corazón negro



Miedos huyan

corran lejos

yo les grito:

acá no los quiero



Florencia Sachetti, 2018.
Para Minuto doble/máscara en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.




domingo, 6 de mayo de 2018

El doble de Sandro * Mariana Cambareri



Mi abuela tenía siete hermanos. De todos había una historia que contar. Casi siempre tenían que ver con el tamaño de la nariz, prominente y puntiaguda, un rasgo de familia compartido. Todas las historias menos la de Albertito, el hermano menor, que había sido el doble de Sandro en la época de “Sandro y los de fuego”.
Sandro era el Elvis argentino, una especie de remake nac & pop del Rey del rock and roll, un coctel explosivo de look, carisma y talento. Sandro usaba patillas largas, un jopo renegrido marcado a fuerza de spray y horas de batido, camisas de cuello amplio que dejaban al descubierto un incipiente pelo en pecho y coloridos pantalones pata de elefante. Pero sin dudas, su marca registrada era la voz temblorosa al cantar, mezclada con respiraciones bien marcadas y jadeos entrecortados, todo esto acompañado de un movimiento pélvico hipnotizador que enloquecía al público femenino, al que él llamaría las nenas. Una horda de mujeres enloquecidas que se rendían a sus pies.
Mi abuela me contaba que para esa época Albertito también usaba pantalones rojos con media pata de elefante y que en los bailes del barrio era la sensación. No sólo cantaba con una voz inigualable, sino que también tenía un swing especial que pronto le forjó la fama de galán.

Lo tenías que ver a Albertito meta a moverse pa aquí y pa allá… ¡cómo bailaba! –se emocionaba mi abuela recordando.
Parece que Albertito bailó por todo Quilmes y aledaños, hasta que un día lo vio el productor de Sandro y le ofreció ser el doble. El doble, así decía mi abuela, ya que parece que “Los de fuego” tenían muchos shows y Sandro terminaba reventado. Por eso en algunas partes, en las que había que bailar mucho lo reemplazaba Albertito. Cuando me contaba esto, yo me imaginaba una especie de Backstreet Boys bailando Rosa-Rosa, todo muy bizarro. Pero esto duró solo un par de presentaciones, porque según parece Albertito se cansó rápido del ninguneo y de la poca guita que le pagaban, y los mandó a freír churros.
Si algo tenía Albertito era carácter decía mi abuela Y no se iba a dejar usar, ¡no, señor!
Sinceramente, creo que él extrañaba un poco las luces del escenario y la vida de artista, porque la única vez que lo vi me contó la historia del doble, de Sandro y los de fuego.
Para mí fue una desilusión, porque Albertito era petiso, tenía ojos celestes y la misma nariz puntiaguda que toda la familia. Mientras hablaba movía las manos de manera torpe y se enredaba con las palabras. No se parecía en nada a Sandro. Ni un poquito.
¡Pero no sabés lo bien que bailaba! insistía mi abuela Además, ¿quién te dijo que todos los dobles se parecen?


Mariana Cambareri, 2018.