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lunes, 12 de septiembre de 2016

Quién es Ariel * Andrea Larrieu



¿De quién hablás?
Lo nombrás en el título, luego
versos estáticos
oscuros de la noche, 
pasan a un
azul sin sustancia
mar espumoso.

Es el espíritu del aire
ser mitológico
León de Dios.
Un sacrificio,
el tuyo
en el nacimiento de la palabra.

Es un caballo
corre
sombras oscurecen.
Es el tuyo,
pequeña niña que se mezcla 
con sus muslos y sus pelos
flecos de tus talones
Vértigo,  te sentís Godiva
te despelás
rememorando tu infancia.

Ahora lo sé.

Sos vos
Leona de Dios,
ser sagrado en busca de
Espíritu del aire
que calma y enciende la tormenta,
ignoras todo 
aunque el niño grite.
Flecha que se clava 
en la pared.

Despertás del sueño
el pasado y el presente mezclados,
como el trigo espumoso y el fulgor de los mares.
Quietud,
en el rocío de la mañana
el impulso.
Tu yo
solo mira
la pared como hoja blanca.


Andrea Larrieu, 2016.
Texto producido en los Talleres de Siempre de Viaje a partir del Club de Lectura de Sylvia Plath.



miércoles, 7 de septiembre de 2016

Palabras oídas casualmente por teléfono * Sylvia Plath



Oh, este lodo, este lodo, ¡Fluyendo a mares!
Espeso como un café extranjero, y a un ritmo tan moroso.
¿Diga, diga? ¿Quién es?
Éste es el ritmo del intestino, tan amante de lo digerible.
Es él quien ha articulado estas silabas.

Pero ¿qué significan estas palabras, estas palabras
que borbollan como el lodo?
Oh, Dios, ¿Cómo voy a limpiar luego la mesilla del teléfono? Si no paran
de fuir de los miles de agujeros del auricular, buscando quien las escuche.

¿Él está ahí?

Ahora la habitación es un siseo continuo. El aparato
retira su tentáculo.
Pero la freza que deja penetra mi corazón. Sus huevas son fértiles.
Embudo de estiércol, embudo de estiércol:
Eres demasiado grande. ¡Deberían retirarte del mercado!

11 de julio de 1962.




Sylvia Plath.



jueves, 11 de agosto de 2016

El Dios Abeja * Ted hughes



Cuando quisiste abejas nunca pude imaginar
que eso significaba que tu Papá surgía del pozo.

Fregué la vieja colmena y tú la pintaste,
blanca, con flores y corazones carmesí y azules pájaros de dicha.

Así te convertiste en la abadesa
del convento de las abejas.

Pero cuando te pusiste tus distintivos blancos,
el velo, los guantes, no pude adivinar que se trataba de boda.

Aquel tiempo de mayo, en el huerto, aquel verano,
los castaños cálidos, temblorosos, se inclinaron hacia nosotros,

sus grandes y enguantadas manos haciendo de nuevo su ofrenda
que nunca supe cómo aceptar.

Pero tú te inclinaste sobre tus abejas
como te inclinabas sobre tu Papá.

Tu página un oscuro enjambre
agarrado por una flor iluminada.

Tu Papá y tú en el corazón del enjambre
pesabais cobre tu cuello delgado.

Vi que te había dado algo
que te raptó en una nube de guturales-

La tormentosa nube de tus yoes
inclinándose en tu melena dorada.

No querías que me marchara pero tus abejas
tenían sus ideas propias.

Querías la miel, querías aquellas grandes flores
cuajadas como la leche primera, y también la fruta como los bebés.

Pero el orden de las abejas era geométrico-
Los planes de tu Papá prusianos.

Cuando la primera abeja tocó mi pelo
tú ya mirabas la gruta del trueno.

Aquella exploradora se enmarañó, luchó y picó-
Marcaba un objetivo.

Y fui alcanzado como una liebre, con un tiro en la cabeza,
por silbantes balas planas iluminadas por el sol,

mientras las abejas implantaban sus voltios, sus electrodos de choque,

en el logrado objetivo.

Tu rostro quería salvarme
de lo que estaba decidido ya.

Te precipitaste a mí, apartando el velo de la edad del sueño,
quitándote los guantes a prueba de fantasmas.

Pero mientras estuve ahí, donde creía estar a salvo,
quitándome del pelo a zarpazos

pegajosas abejas destripadas,
otra abeja solitaria, como una flecha ciega,

planeó por lo alto de la casa y lanzándose en picado
se encerró en mi frente reclamando que viniera

más ayuda, que vino-
Fanáticas de su Dios el Dios de las Abejas,

tan sordas a tus súplicas como las estrellas inmóviles
en el fondo del pozo.




Ted Hughes, Cartas de cumpleaños.






jueves, 28 de julio de 2016

Ted Hughes + Sylvia Plath + Metáfora * Club de Lectura de Agosto




Coordinación: Virginia Janza, Eugenia Coiro y Karina Macció.
Dirección General: Karina Macció
Lugar: Guarida Literaria de Siempre de Viaje
fbk: siempredeviajeliteratura
@siempre_deviaje

Tel.: 4867-5964