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sábado, 14 de septiembre de 2019
martes, 12 de febrero de 2019
Por las calles de Rosario * Axel Levin
Por las calles de
rosario
veo en sepia
un cuadrángulo
de pájaro en la pared
última noche del
festival
cilindros de
mosaico contra el río
tornasolado
también rubí
camino en grupo
por las esquinas vacías y trato de orientarme
comí mucho
zingarela pura
flan con manzana
en la panza
esmeralda en
ciertas rejas antiguas
boulevard oroño
que se parte al sol
las ganas de
sueño
solo oscuro
de llegar al
hotel nuevo
después de tanto
ardor
en la piel de
sábanas sucias frustradas
dos estrellas
truncas
ahora sí
podré
entregar la voz
corporal
lo hondo de la
base de la lengua
acostado
boca arriba caer
y girar
a tu mano o el
descanso chico
entre el hombro y
tu mejilla
acurrucar
las palabras
desfilando
si pudiera
reunir
de poetas
israelíes, chilenos, españolas valencianas
a todos los
chicos con los que he estado
italia traducida
tímida
en una sola
habitación
oui
reconozco el
saigón por un cuento que leí en el micro
el negro me hace
reír
siempre
casa viaje playa
florida lleno de surubí
parece la costa
olvido el litoral
tan retorno
tan distinto
volver
circunvalaciones
de rambla verde
galpones
fotográficos
como la que me
saqué recién con el termo
antes de zurita
bajo el agua
se deteriora
por un instante
en el borde de
las paredes
y me doy cuenta
que es la última
página del cuaderno
como festival
nocturno
onírico
donde los
recuerdos danzan
lanzándose
antes de dormir.
Axel Levin, 2018. Parafraseo del verso de Raúl Zurita: Se deteriora por un instante en el borde de las paredes, y luego se lanzaban.
viernes, 14 de diciembre de 2018
Ligereza * Carla Capozucca
Qué difícil es dejar de pensar
mi primo me decía unos segundos antes
nena, ese es el truco
y ahora mira desde abajo
lo recorta un marco de piedra
húmedo
chiquitito
hormiga
saluda
mi primo me decía unos segundos antes
nena, ese es el truco
y ahora mira desde abajo
lo recorta un marco de piedra
húmedo
chiquitito
hormiga
saluda
a lo lejos
apunta hacia el fondo
su dedo acusador
señala mi falla porque
yo no puedo
apunta hacia el fondo
su dedo acusador
señala mi falla porque
yo no puedo
porque
qué difícil es dejar de pensar
qué difícil es dejar de pensar
cuando veo que
él siempre salta primero
y un poco lo odio
se ríe de mis
él siempre salta primero
y un poco lo odio
se ríe de mis
pequeños rituales previos
los saltitos
las palmaditas en la panza
las respiraciones
me inflo como un globo
costillas expanden en direcciones opuestas
como los rayos de una sombrilla abierta
durante
costillas expanden en direcciones opuestas
como los rayos de una sombrilla abierta
durante
uno
dos
tres segundos
grieta diminuta mi boca
fisura con forma de u
por la que me pincho y se filtran
grieta diminuta mi boca
fisura con forma de u
por la que me pincho y se filtran
el aire y el coraje
vos vacías los pulmones
y lo que tenés que vaciar
es la cabeza, tonta
vos vacías los pulmones
y lo que tenés que vaciar
es la cabeza, tonta
y un poco me odio
porque
qué difícil es dejar de pensar
no poder
encontrarse
suspendida
en el aire
buscar
suspendida
en el aire
buscar
libre
instante de ligereza
gravedad cero
cegada por el sol de la sierra
cegada por el sol de la sierra
intento y todavía
no salto
porque
qué difícil es dejar de pensar
Carla Capozucca, 2018.
Cerca del río en Rosario, a partir de la lectura de un fragmento de Maurice Blanchot.
domingo, 25 de noviembre de 2018
Ir al río para que solo * Carla Capozucca
Ir al río para que solo
nos atraviese viscoso el tedio
lavarse el cansancio de la noche anterior
como si fuese un traje
que luego nos pondremos limpio
secado sobre los juncos
que se doblan estoicos bajo el peso
ir al río para que la corriente arrastre mansos
al insomnio, la indigestión y lo que pica
ir al río para salir renacido fresco
¿bautizado?
otro
entrar al río
nos atraviese viscoso el tedio
lavarse el cansancio de la noche anterior
como si fuese un traje
que luego nos pondremos limpio
secado sobre los juncos
que se doblan estoicos bajo el peso
ir al río para que la corriente arrastre mansos
al insomnio, la indigestión y lo que pica
ir al río para salir renacido fresco
¿bautizado?
otro
entrar al río
salir como de un útero acuoso
hundir los pies
hundir los pies
arena
barro
piedras
ir al río en busca de respuestas
como vamos a todos lados
ni siquiera zambullirnos
vivir en la posibilidad
volver del río
como volvemos siempre
con más preguntas
y piedritas
ir al río en busca de respuestas
como vamos a todos lados
ni siquiera zambullirnos
vivir en la posibilidad
volver del río
como volvemos siempre
con más preguntas
y piedritas
tornasoladas
en los bolsillos
Carla Capozucca, 2018.
domingo, 14 de octubre de 2018
Fui al río * Mari Cambareri
Fui al río
y lo sentía
lejos
distante
visité el río
caminante de costas extrañas
lo bordeé
descifrando su lenguaje
de goteos claros
y piedritas insurgentes
la corriente decía
o más bien parecía
decir cosas
me esforcé por comprender
por capturar el ritmo
cortado
burbujeante
poco preciso
¿pero acaso no debería fluir un río?
la corriente decía
cosas
que no entendía
era yo un río en la costa
era mío el ritmo cortante y desparejo
míos los goteos claros
y las piedritas insurgentes
me atravesaba un río
turbio
purulento
corría el río en mí
buscando cauce abajo
su desembocadura
Mari Cambareri, 2018.
Rosario.
sábado, 6 de octubre de 2018
Pisar la piedra en el zapato * Carla Capozucca
Pisar la piedra en el zapato
percibir la sangre que llena el zapato
ver la huella que deja la sangre que llena el zapato
sonreír ante la huella
no fingida falsa sarcástica
afianzarse en la incomodidad
paladear el gris
no irse hacia el blanco
no caer en picada en el negro
sino
flotar en el gris
despreocupadamente sin lograrlo
los brazos desparejos en cruz
deslizarse accidentada por la colina suave del gris
ya sin luchar
entregarme sumisa
hundida en el colchón de gris
apoyar la espalda
aguantar la picazón
profundizar
las ganas de salir corriendo
aguantar la picazón
reposar adueñarse promover
aguantar la picazón
un nicho de incomodidad
propio de tan ajeno
aguantar la picazón
no esforzarse
no luchar
aguantar la picazónpercibir la sangre que llena el zapato
ver la huella que deja la sangre que llena el zapato
sonreír ante la huella
no fingida falsa sarcástica
afianzarse en la incomodidad
paladear el gris
no irse hacia el blanco
no caer en picada en el negro
sino
flotar en el gris
despreocupadamente sin lograrlo
los brazos desparejos en cruz
deslizarse accidentada por la colina suave del gris
ya sin luchar
entregarme sumisa
hundida en el colchón de gris
apoyar la espalda
aguantar la picazón
profundizar
las ganas de salir corriendo
aguantar la picazón
reposar adueñarse promover
aguantar la picazón
un nicho de incomodidad
propio de tan ajeno
aguantar la picazón
no esforzarse
no luchar
no arrugar la nariz
dejar ir cada pensamiento
aguantar la picazón
gris como una nube gris
verlos pasar incómodos
fusionarse en un cielo encapotado
porque claro que llueve
y no hay paraguas
pero qué importa ya
llueve en mi nicho gris de disconformidad
es lo mismo
hay cierta belleza en la curva rubí que dibuja la huella sobre el gris asfalto
sigo caminando mientras
la piedra firme
en la blanda carne del pie
se incrusta como una gema preciosa
mi pie es una joya herida
envuelto por este zapato que gotea su errática marcha
en tanto que soy
grisácea equilibrista
Carla Capozucca, 2018.
Rosario.
![]() |
| Man Ray |
jueves, 27 de septiembre de 2018
Sigo erguida * Mari Cambareri
Sigo erguida
envuelta en una bruma onírica
un silencio afiebrado
me recorre
íntegra
el hueco por el que miro
se expande
se dilata
con el calor de mi cuerpo
me muevo en la cama
me acuno
con un chirrido agudo
una palabra tallada
que indica presencia
envuelta en llamas
escucho voces
murmullos de personajes etéreos
siento el esfuerzo
su fuerza
por mantener la voz
alejada
impalpable
imagino la palabra de un rostro
cansado
surcado por el humo
el cabello largo
blanco
alborotado
no condice
no-coincide
con la máscara del día
y entonces gritos
alaridos al borde del abismo
somos hordas de cuerpos inertes
corriendo barranca abajo
nos damos las manos
nos miramos
fijamente
buscando respirar
la semilla que nos deja
emparejar dos hemisferios
tallados a mano
surcados por cuchillos oxidados
nos detenemos
por un instante
en el borde de los paredones
y luego
nos lanzamos
al murmullo del humo
al calor de la piel
a la marca del cuerpo
a la bruma onírica
en la que pese a todo
sigo erguida
Mari Cambareri, 2018.
Rosario.
![]() |
| Nadav Kander |
miércoles, 26 de septiembre de 2018
Sueño * Carla Capozucca
“Se detenían por un instante en el borde de los paredones y luego se lanzaban”
Nos detuvimos por un instante en el borde del paredón
vimos correr
las películas refulgentes de los últimos días
playa y río
sabor a tierra delicado de un pescado
el que sea
creo que comimos tantos
que vaciamos el río
mientras el calor bochornoso
nos sumergía en la bruma onírica
de los días
que vaciamos el río
mientras el calor bochornoso
nos sumergía en la bruma onírica
de los días
y los bares
y los auditorios
un israelí recomienda a los lectores que compren papel higiénico
pone música disco y salta envuelto en lunares
un israelí recomienda a los lectores que compren papel higiénico
pone música disco y salta envuelto en lunares
dice que matemos a los coladores
o que ni hagamos nada
una italiana en un cementerio en Normandía divide al cero por cero y da cero cero cero
una española nos explica cómo clasificar chongos y anexarlos en cuartos
pienso que es brillante y cómo no se me ocurrió antes
una rusa gana el premio de poesía a los 11 y se tira por su ventana metafórica de forma literal
ay, qué frío está el río
una italiana en un cementerio en Normandía divide al cero por cero y da cero cero cero
una española nos explica cómo clasificar chongos y anexarlos en cuartos
pienso que es brillante y cómo no se me ocurrió antes
una rusa gana el premio de poesía a los 11 y se tira por su ventana metafórica de forma literal
ay, qué frío está el río
travieso
lame las costas como si fueran de helado
crece voluptuoso
sale de paseo
cruza la peatonal
suave
muy suave
nos mordisquea los tobillos
la gente se refresca por las calles y sigue su rumbo
al fin una solución para el infierno de esta Pampa
así que esto es una crecida
agua perfumada a pacú
llena el hotel
despacio
sin pánico
forma burbujitas en el marco de las ventanas
crece hacia el techo cerrado de plástico
como si fuera una pecera
lame las costas como si fueran de helado
crece voluptuoso
sale de paseo
cruza la peatonal
suave
muy suave
nos mordisquea los tobillos
la gente se refresca por las calles y sigue su rumbo
al fin una solución para el infierno de esta Pampa
así que esto es una crecida
agua perfumada a pacú
llena el hotel
despacio
sin pánico
forma burbujitas en el marco de las ventanas
crece hacia el techo cerrado de plástico
como si fuera una pecera
helada
y nosotros cetáceos felices
nos tiramos bomba desde las arcadas
al patio lleno
y nosotros cetáceos felices
nos tiramos bomba desde las arcadas
al patio lleno
peces y plantas
la plancha en el comedor
un surubí nada entre mis tobillos
lo pescamos con la mano
no pasa de hoy
lo hacemos empanada seguro
qué lindo está el hotel
ahora que está limpio
porque las pulgas
pobrecitas
no nadan
la plancha en el comedor
un surubí nada entre mis tobillos
lo pescamos con la mano
no pasa de hoy
lo hacemos empanada seguro
qué lindo está el hotel
ahora que está limpio
porque las pulgas
pobrecitas
no nadan
Carla Capozucca, 2018.
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