domingo, 1 de marzo de 2020

El calor empasta los poros * Lipograma por Nicolás Alonso




El calor empasta los poros
es una crema o una suerte de membrana entre el mundo
y el cuerpo.

El mundo es real
pero al revés
un real anaranjado, caluroso, denso.

Los objetos etéreos que flotan se vuelven
pesados
la gravedad de enero es un muerto
que se encuentra por azar
una tarde de domingo.

Un alma helada es serena
apocada
se apoya en lo perfecto.

Hoy tengo el alma cansada y húmeda
pastosa
como tomando mate
en una selva surcada por canales
repleta de tábanos
a la hora de siesta.




Nicolás Alonso, 2020.
Texto elaborado en el taller OuLiPo. Lipograma en i.


Ricardo Gómez Pérez

martes, 25 de febrero de 2020

Cuando ya no supe * Sofía Brunetto




Cuando ya no supe
qué hacer
para que me vieras
me volví ave macho
de plumas espejadas
en mi cola hembra
hice tanta
fuerza con los ojos que me salió
una
y otra pluma y
se reprodujeron
una por una
como eslabones
naturales de abanico
verde azulado
puntas coronadas por
manchas ojivales
de terciopelo azul
una obra
de arte modernista en la cola
me volví
ave macho
de plumas labradas
en mi cola femenina
hice tanta
fuerza con los ojos
que se me estiró el cuerpo como un
palo de crocket
blandito y frío
los cachetes se me aplastaron y me brotó
un pico
se me entornaron
los ojos a los costados y
se rasgaron
negros delineados como una
geisha macho
me creció una corona de pétalos oscuros en mi cabecita de nuez
reina
o rey
me volví
Real
y nunca regresé
a mi forma original
deslicé
mis plumas en el aire
como un hechizo
de colores fríos
hasta que
por fin
tus ojos
se detuvieron en mí
y te cortejé
con mi danza ambigua
ahora soy
el ave exótica de tu jardín oriental
cruzo
el puente de madera de bambú
con mis patitas
delicadamente
desproporcionadas
bebo agua entre nenúfares
si camuflo
mi cola entre las plantas y se nota
apenas
algún resto
de piel humana
entonces parezco
una pintura simbolista
puedo
gritar
noche y día sin parar
alzada
sobre las piedras
horadadas y perfectas
en el borde del estanque
mi gritito
lo oyen hasta los peces
naranjas metalizados
que se devoran a sus hijos
no puse
huevos aún
mi sexo no
se ha definido
aunque por fin
me viste las plumas soy
un adorno animal
que asoma de tu bolsillo
un broche
de oro art decó
no escuchás
mi grito atonal
no me escuchás cuando río
cuando gimo cuando lloro
cuando chillo
ahora soy
Real
pero no realista
reina
y rey
y a falta de vos
recibo a otros
visitantes al cortejo
¡Bienvenidos!





Sofía Brunetto, 2019.



Agregar leyenda

lunes, 24 de febrero de 2020

Poemás índices * Patricia Casar


Ray Bradbury, Fahrenheit 451

Era estupendo quemar
la criba y la arena
fuego vivo.

**********

Milan Kundera, La insoportable levedad del ser

La levedad y el peso
el cuerpo y el alma
palabras incomprendidas
el alma y el cuerpo
la levedad y el peso
la Gran Marcha
la sonrisa de Karenin

*********



Félix Luna, Confluencias

Explico:
la gente
las voces
la religión
Las instituciones,
concluyo.

**********



Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina

Fiebre del oro, fiebre de plata
el signo de la cruz en las empuñaduras de las espadas
retornaban los dioses con las armas secretas
como unos puercos hambrientos ansían el oro
esplendores del Potosí: el ciclo de la plata


Fiebre del oro,
fiebre de plata
el signo de la cruz
en las empuñaduras
de las espadas
retornaban los dioses
con las armas
secretas
como unos puercos
hambrientos
ansían
el oro
Esplendores del Potosí
el ciclo de la plata.

**********

José Martí, Poesía completa

I
Siempre que hundo la mente en libros graves
por Dios que cansa!
la selva es honda
lluvia de junio
todo soy canas ya
entre los hombres
qué susto! qué temor!

II
Copa con alas
árbol de mi alma
luz de luna
flor de hielo
con letra de astros
mis versos van revueltos y encendidos
Poética.




Patricia Casar, 2020. 
Poemas índices a partir de consigna del taller Oulipo.





viernes, 21 de febrero de 2020

A riesgo de ser carnal * Sábados de taller



A riesgo de ser carnallo íntimo y la poesía

por Nicolás Alonso

La poesía descree de las mediaciones que se interponen entre lo íntimo y las formas de expresarlo. Hay un riesgo latente ahí. Cierta creencia en una exposición irreparable que por todos los medios debemos guarecer. Como si hubiese en nosotros un “secreto” que, de ser develado, pondría en riesgo aquello que somos. Y ahí, en ese preciso punto de fuga, radica la paradoja de la poesía.

Buscamos formas de expresar ese “secreto” que nos permitan sostener aquello que “somos”, pero en ese gesto, lo único que logramos es abrir una brecha en nosotros. La poesía, en ese sentido, es una Caja de Pandora. Cubrimos nuestro cuerpo de palabras y en las formas de ese cubrir, paradójicamente, nos des-cubrimos. Con el tiempo nos damos cuenta que esa “verdad” que con tanto empeño se disimula por medio de metáforas, imágenes, narradores omniscientes, terceras personas, infinitivos, no es más que una ficción: somos una narración más.

La poesía quizá sea, entonces, la forma más profundamente erótica que asume la palabra. Juega con su propia desnudez “El erotismo deja entrever el reverso de una fachada cuya apariencia correcta nunca es desmentida; en ese reverso se revelan sentimientos, partes del cuerpo y maneras de ser que comúnmente nos da vergüenza”, dice Bataille e ilumina ese juego que en la palabra muestra y luego oculta, para volver a mostrar más allá. 

Partimos de esta verdad: yo es otro (la caricia no sabe lo que busca). 

Esa otredad, ese no-saber, está en la esencia de lo que en la poesía mueve. Es la desnudez, real y metafórica, a la que prendemos acercarnos. ¿A qué clase de exposición nos arriesgamos en la pura desnudez del poema? ¿Qué secreto ocultamos? ¿Qué nos dice la poesía a cerca de ese secreto? ¿Cómo lo oculta, lo disimula, lo vela, lo cobija, lo protege? ¿Y si en el camino la poesía nos enseña que no hay nada que proteger? ¿Que no hay ningún fondo en nosotros más que el erotismo de las palabras atrayéndose y repeliéndose como pequeños átomos originarios? Hacia ahí vamos.



Coordina: Nicolás Alonso
Dirección: Karina Macció
info@siempredeviaje.com.ar







jueves, 20 de febrero de 2020

Mi casa en calma taciturna * María Victoria Verzura




Mi casa en una calma taciturna y silenciosa
se apodera de mi atención
aprovechando la efímera ausencia
me siento un rato a solas
deteniendo el aire
escribo para hablar de algo 
que aún desconozco
pero que desea volar




María Victoria Verzura, 2019.



Aaron Schuman

miércoles, 19 de febrero de 2020

recorrer lo ausente * Carina Szwec






recorrer lo ausentepor su forma recta
atravesar el papel
o decorarlo
sueño del habla
y lector desesperado
en la búsqueda del punto prófugo
¿cuántas partes pensó el creador de las vocales?
hay una 
que parte todo en dos
separa y une
rey de las palabras 
gala del espamento sonoro
¿por qué no te puedo nombrar?
se me traba la lengua 
la muerdo
temor de caer en la trampa del juego
anhelo de usarte en todo 
las manos te contornean en la pared 
en esta reserva muda 
en alguna hora
en alguna palabra
vas a aparecer
y serás 
mi derrota



Carina Szwec, 2020.
Texto elaborado en el taller OuLiPo a partir de la consigna: lipograma en i.



Dan Gerber