*
Sola…
domina el aliento
ternura de estafa
viste tu cuerpo—roto
en piel seca, rash frenético
…tantas veces te nombre.
Siempre de Viaje - Taller de escritura y lectura, edición de libros-objeto y pliegos artesanales, lecturas de poesía, producción de eventos culturales.
*
Sola…
domina el aliento
ternura de estafa
viste tu cuerpo—roto
en piel seca, rash frenético
…tantas veces te nombre.
Me alumbraron en la grieta
grité
me llené de llanto
de baba
nací del agua
caí de cabeza sobre dos manos
aún conservo el cordón
umbilical en mi cabeza
la tierra se resquebraja
arranca mis pelos
me caigo adentro de la bolsa
el mundo me duele acá atrás
4 A.M. me duele
viajar sola
con mis faltas expuestas
con cicatrices
“El cuerpo tiene sus razones” dicen
¿cuál es mi razón, cuerpo?
¿de qué se trata? ¿por dónde la voz?
las palabras se me caen de los ojos
escarbo la humedad de mis huecos
no quiero ser pelada y muda
tengo miedo de cruzar de perderme
esta rutina de dormir chupando un caramelo
con restos de maquillaje del día anterior
¿afuera será mejor?
¿afuera de qué?
afuera, ¿dónde?
no sé
pero en el medio
entre la espalda y el colchón
tengo miedo.
Agustina Zaballa Moreno.
#ventanaalaescritura
#AnkaZhuravleva
deseo una soledad gozosa, dijiste
tuvo lugar de forma inmediata
una provocación al enunciado
suspendida entre signos de interrogación
cuando la habitación se volvió claustro
desertaste del contacto humano
anunciando a viva voz cada vez que pasabas
leprosa bíblica trasnochada
te habituaste a salir solo al ver de reojo
apagarse las luces por debajo de la puerta
deambulabas por la casa con el silencio
indicador de que no circulaba nada vivo
nada vivo que pudiera contagiarse
fue así que metida en la guarida
empezaste a relatar sucesos
como esa vez que despertaste de madrugada
sofocada por el ardor, agitada
en tu noche
horas de imágenes deslizándose
cambiantes y extrañas
espuma en la boca
al abrir los ojos
una araña caminaba por la almohada
quisiste matarla
se escabulló fugaz
no tuviste miedo
o preocupación alguna
seguiste durmiendo
cuando les dijiste a los lobos
uno de ellos contestó
la araña tejió en tu sueño
los colores saturados
los sonidos de las voces
los tamaños las distancias
la rugosidad de las pieles
la salpicadura de la lluvia
observaste fijo la telaraña
te deslumbraste
de a poco empezaste a girar la mirada
de adentro tuyo los ojos se orientaron hacia el instante
sobrevino la calma
la araña y vos solas
la puerta sellada
por si la peste
por si las moscas
lobo
mirá la tranquilidad con que envuelvo mi cuerpo
ahora
la noche precipita
formas oraculares que mastico
María José Medei, 2021
#ventanaalaescritura
#AnkaZhuravleva
El amor es inefable
En el agua se lo apreciaría, al amor, deslizarse, deshacerse, de a ratos provocar olas inexplicables, remolinos de profundidad inaudita, estelas sin objeto, desbordes. Podría convertirse en un pantano, un lodazal o simplemente secarse y desaparecer. La piel escocida por sal marina es la herida de amor. Una picazón intensa del roce entre las piernas hace arder al sexo.
Cuando el amor nos deja a la intemperie, solos o nos devuelve lo peor de nosotros en relaciones tortuosas, insoportables y devoradoras, sería una suerte de monstruo emergente de fauces abiertas y salivantes.
A veces efímero, ráfaga de luz, chispazo en la noche, se extiende por unos instantes en la cámara y no llega a ocupar toda la imagen, intenso inicio, a punto de explotar y languidecer triste.
El amor intemporal sería una imagen de infancia, primer amor de juventud y beso húmedo y tembloroso, cuando descubrimos el cuerpo conectado a otro, la piel que se deja poseer muy suavemente, tacto, pezón apenas excitado, sexo iniciático.
De verano el amor es la paradoja que nutrirá a un invierno melancólico, de recuerdos tristes, calor intenso y húmedo, pegote de cuerpos en tardes cuando la sombra se hace interminable y agota toda la luz disponible. Amor temporal.
Da miedo el amor, es un salto de fe, una cornisa al mar para quienes gustan retratar la naturaleza, o bien una persona de la cual se vería su paso al frente, una estampida de aves que se sueltan presurosas. El amor requiere coraje que el miedo empobrece.
La amistad es amor no exaltado, pura lealtad y cercanía; una foto mostraría la quietud de dos manos diferentes mientras se acercan lo suficiente para darse a entender de su mutua disponibilidad. La amistad, al ser entrega, podría ser pabellón de oído, caracol por donde las palabras van buscando su puerto seguro, el amigo cuando está y se lo puede encontrar.
El amor se desnaturaliza en la posesión, se vuelve obsesivo, se hace poder, dominio, recelo, desconfianza y deriva en la explosión; ojos bizcos por no poder ver al otro, solo a un rival. El amor de este modo es guerra y maldad, un campo de batalla de egos furibundos.
El amor no es otra cosa más que sueño y lo imagino como una escultura, bella, en tanto observa con indiferencia hacia otra parte. No me ignora pues solo pide ser seducida como Pigmalión. Solicita, sin decir palabra, ser convertida, carne y sangre, vivir en el hechizo de una mirada que la despierte de su existencia de piedra, mármol y pura cáscara.
El amor furtivo, el doblez, la entrada oscura a una puerta donde espera la otra o el otro, el amor escondido de la mirada ajena cuando es traición y nunca se dirá porque daña. Ojos mirando a los lados, una cama deshecha, excitación de lo prohibido.
Es Marqués de Sade con una Venus arropada en pieles, las piernas largas, látigo, negro, vómito, llanto y desesperación, penetración dolorosa, grito al cielo, diablo de cuero rojo llameante, perfecta consumación de la maldad. El lado más oscuro del amor.
Pintarse los labios, habitar los parques y esperar a la noche cuando oscurezca la ciudad: mírenme, personificación de la fatalidad, extraeré hasta el último jugo de tu alma y bolsillo, soy serpiente enroscada en tu cuello. Te invito sugerente a comer del árbol de la vida eterna. Soy el infamante amor simulado, tu no ser y no sido. Nunca.
Si dijera: el amor perdido es la pérdida, ¿cómo se fotografiaría al amor si nunca me fue otorgado? ¿No quiso ceder a mi deseo? Sería un agujero en la pared, un hoyo sin fondo en la tierra seca. Imposible imagen para una cámara se volvería entonces, ella misma, pérdida y fragmento elusivo.
El amor avergonzado de sí, sería un amor sin entrega, tacaño, corto, superfluo, una declaración sin sustancia. Podría ser un pergamino vacío, una hoja en blanco o letras en su pura forma sin nada sustantivo. Puro adjetivo.
El amor del amor verdadero, sería no enamorado, calmo y entregado al otro sin reverberaciones. Éxtasis o vocablos podrían correr el riesgo del entendimiento. En sus ojos se vería pura transparencia y un fiel reflejo del otro.
En su mundanidad, sería un transeúnte viéndose orondo y leve en las vidrieras de moda, en plan de compras y despreocupado de la mezquindad del mundo allí exhibido, no se entrega nunca si no es a cambio de dinero.
En la intimidad podría ser un balconcito por donde el alma asoma y se deleita en el instante del comienzo de la mañana de otoño; una calle luminosa y fresca, una brisa que corre y un regreso feliz al interior, a la sombra donde una música lo recoge y deja caer, suave y mullido, en la vida.
Un moribundo mira al techo y, aunque los aparatos lo cuiden, está muy solo ante su muerte; viejo cascarrabias pasea un perro al que maltrata: un jefe ensañado con una mujer sin otra chance excepto aguantar, rebelarse sería su debacle. Ante estas escenas, el amor preferiría ser ciego.
La luz de vitrales, proyectan multicolores formas, y por los techos abovedados se eleva al cielo. Otros (no yo) buscan a Dios, diositomío, ohMiDios, diosdiosdios; ruegan para dar a nuevo, ser otros, soportar el afuera inclemente. Sitio favorito para los creyentes del amor.
La prohibición ha sido clara en los mandamientos, por eso el deseo se encendió. El retrato enfocaría los ojos deseantes que buscan el cuerpo de aquella mujer, la del prójimo, pura codicia y lujuria y podría ser entonces el rey David cuando manda a la muerte al hombre de la bella Bezalel. Le había puestos los ojos encima mientras ella se bañaba, desnuda, ¿ingenua?, en las terrazas de Jerusalén.
Amor celebratorio y realización del amor desinteresado, podría ser un niño que ayuda sin saberlo a alguien necesitado, tiende una mano pequeña con el caramelo preferido de color rojo intenso y transparente y el sol traspasa la escena con un rayo de esperanza.
La pesadilla es la del desamor, la indiferencia, los ojos cuando miran ajenos y se desentienden de la humanidad del otro. Se alejan del rostro que ruega ser visto.
Fotografiado.
Ricardo Czikk, Motivarte, Enero 2019.
![]() |
| Aydoğdu |
Balbuceo
Balbuceos
Plagados de miedos
Rodeados de amenazas
Los amores nacen
Confiar es una necesidad
Es abrazar un tirano
para matar a otro
Es construir sobre arena
Balbuceo
No verte trae llanto
No salir desesperanza
Salir solo temor
La muerte se parece a la nada
Balbuceos
Acertar
Alabanzas
Ingerir
Injertar
sensualidad musical
Morder
Frutal
Brutal
Arder
Que me
Esperes
Nicolás Rossi, 2021.
#ventanaalaescritura
#AnkaZhuravleva
(des)articulación
*
dos tipos de dolores musculares
desarticulan ocasionalmente
estas rodillas de ferretería
con el paso de los años
una aprende a leer entre tendones
inserciones
inflamaciones
la correcta identificación
es clave
cada molestia exige
una respuesta específica
cuando es una lesión
conviene distinguir
cuál fue el movimiento
sutilmente hiperbólico
desencadenante
hay que frenar todo
pedir ayuda
saber que el médico
no va a asombrarse
cuando me vea llegar
ni cuando relate
tan atípico infortunio
con paciencia
entender cómo
dar hospitalidad
al tiempo
que el cuerpo tiene
otras veces
el dolor es el hueso
diciendo a gritos
no hay músculo suficiente
dame más
no alcanza lo que tenés
en tales ocasiones
aumentar la exigencia
no frenar
no quedarse quieta
no alivianar la carga
cualquiera sea la situación
el cuerpo cuando duele
irrumpe
como todo encuentro
imprevisible
a contratiempo
siempre
me hace observar
desacelerar
frenar
y en esa pausa analizar
esta otra sintaxis
que un poco se me escapa.
*
tengo que aprender
experimentar mi piel
souvenir sensible
a los cambios de clima
verla mutar
ante los rayos naranjas
que le tatúan líneas efímeras de luz
tengo que aprender
esta escritura braille
de poros entrelazados
rugosidad imperceptible
texturizar la mirada
a punto
su humedad necesaria
tengo que aprender
no es letargo esta quietud
a un costado de todo
por el momento
leo cicatrices
en las rodillas
clavos ocultos
inscriben al hueso
alerta resaltada en flúo
el músculo al doler recuerda
en todo lo que respira
hay una cadencia que murmura
revelación inoxidable
en la intemperie
recorro con los dedos
cavidades de palabras
entreveo el goce
de estar sola
María José Medei, 2021
#ventanaalaescritura
#AnkaZhuravleva
Veo el sol, sabe
soledades
suspendido en el vacío
de fingido celeste
quiero ser
bola luminosa flotando
desde la lejanía de lo que
duele.
Encender el mundo
surcando luces
sonrisas frescas
pasto florecido
manos entrelazadas
desde la lejanía que
inspira.
Ocultar en la línea del horizonte
mi cuerpo abrasado
en el deseo
fugarse
desaparecer de lo que
lastima.
Escuchar me impulsa
sin interferencias sin ruidos
dejar de correr me
arroja
rellenar la
hoja en blanco,
celeste
para mis ojos
soleados.